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Historia
Somosierra
Se desconoce el pasado remoto de Somosierra, pero
está documentada la existencia del asentamiento en la época de
dominación árabe. En 1803 fue reconquistada por el rey
Alfonso VI y desde entonces y gracias a su posición
estratégica, fue considerada como zona de repoblación
prioritaria recibiendo diversos privilegios y concesiones
fiscales. Hasta 1697 formaba un solo concejo junto con
Robregordo, pero en dicho año pleitearon y decidieron
dividir su término. El 8 de enero de 1737 tuvo lugar un
grave incendio que destruyó 25 casas y ocasionó una importante
reconstrucción y renovación del pueblo. El 30 de
noviembre de 1806 Somosierra sirvió de escenario
a una de las batallas clave para el ejército napoleónico antes
de su entrada en Madrid.
Montejo de la Sierra
Montejo, como el resto de la comarca, parece haber estado
despoblado desde finales del siglo XII, con la
excepción de pequeños asentamientos ganaderos temporales de
pastores de Buitrago. Se ha apuntado la hipótesis de
que fuera fundado por pobladores de Robregordo,
Somosierra y Colladillo en búsqueda de prados para
el ganado.
En 1460, Montejo, integrado en el señorío de
Buitrago, de la familia de los Mendoza, ya estaba
consolidado como población y compra el monte de El
Chaparral, el actual Hayedo, a un caballero de
Sepúlveda. En esa fecha ya existían en el término un hospital,
una Iglesia Parroquial (de San Pedro)
y varias ermitas. El núcleo inicial de la población se
localiza en el lado sur de la Iglesia y en torno a la
Puerta del Sol, cerca de las huertas, donde se
encuentra la trama más consolidada y los edificios más
antiguos. La Plazuela sirvió como núcleo para el
desarrollo posterior de la población en la ladera sur de la
Majada de la Peña. Las calles se extienden paralelas a las
curvas de nivel, con grandes manzanas y viario irregular. Se
aterraza dicha ladera hasta el arroyo de la Mata para
el establecimiento de huertas y linares, mediante la creación
de una red de caminos y regueras. Estas regueras recogían el
agua de los arroyos y la canalizaban hasta las plantaciones.
El sistema económico se basaba sobre todo en la ganadería,
complementada por una agricultura de autoconsumo. Por ello,
las vías eran más cañadas que calles y los edificios se
construían cercanos al río para regar las huertas, originando
los bancales.
Robregordo
Los orígenes del pueblo parecen remontarse a la
Reconquista, no estando documentado ningún asentamiento
anterior. Parece que una de las primeras construcciones fue
una venta que daba servicio a los viajeros que atravesaban el
puerto de Somosierra. Su posición estratégica sobre el
Camino Real, en el paso de una Castilla a
la otra, hizo que varios reyes favorecieran el poblamiento de
la zona, concediendo a los habitantes diversos privilegios
como la exención de impuestos, y el cobro de arbitrios a los
transeúntes. Hasta 1697 la aldea de Robregordo
constituyó un único concejo con la de Somosierra y con
otra denominada el Coladillo, hoy desaparecida.
Hasta principios del siglo XIX experimentó un continuo
crecimiento constructivo y demográfico. El pueblo fue
creciendo al borde del Camino Real, con una
estructura lineal y con numerosas construcciones destinadas al
servicio de los viajeros: mesones, posadas, casas de
habitaciones, puestos de postas y arrierías. Durante todo el
siglo XIX experimenta un descenso demográfico
progresivo. La población se estabiliza en la primera mitad del
siglo XX y desde 1950 comienza la emigración acelerada
imparable. Si en 1800 se contaban 774 habitantes, en
1991 sólo restan 91.
La antigua vía de comunicación entre las dos Castillas
fue abandonada en la tercera década del XIX. La nueva
carretera fue trazada 150 m. al oeste del viejo Camino
Real, dejando el núcleo de Robregordo aislado a la
derecha de la carretera, en las faldas de la colina en que se
asienta. Los servicios fueron también desplazados. En los años
60 se inaugura la línea de ferrocarril directo Madrid-Burgos,
cuyo trazado pasa por Robregordo. Allí se sitúa la
estación de Robregordo-Somosierra. El casco
urbano de Robregordo está constituido por una tipología
dominante de viviendas rurales y construcciones agropecuarias.
Se trata de edificios de mampostería irregular, a veces
enfoscada y a veces vista. Los dinteles y jambas son de madera
de roble.
Horcajuelo de la Sierra
No se tienen datos sobre la fundación de Horcajuelo.
Posiblemente, como otros muchos pueblos serranos, fue durante
la Edad Media un asentamiento temporal de
pastores de Buitrago, para el aprovechamiento de
pastos.
La lenta repoblación de la Tierra de Buitrago
tras la Reconquista no llegó a Horcajuelo hasta,
posiblemente, el siglo XIII, época en la que debió
consolidarse como pueblo estable. Como todas las aldeas de la
zona perteneció primero a la Comunidad de
Villa y Tierra de Buitrago, y desde
1368 al Señorío de Buitrago,
perteneciente a la familia de los Mendoza (desde el
siglo XV Duques del Infantado).
Las primeras construcciones de la población se levantaron en
el punto más agudo del cerro.
Durante los siglos XVI, XVII y XVIII,
Horcajuelo siguió perteneciendo al Señorío del Duque del
Infantado y como tal pagando importantes rentas y
gobernándose por las Ordenanzas Generales Comunes. . 
La Hiruela
No existe ningún dato sobre la fundación del pueblo, ni
sobre el origen de su nombre, pero posiblemente, como en el
caso de los demás pueblos dependientes de Buitrago, el
primer asentamiento se produjo entre los siglos XII y
XIII, después de la Reconquista y época de repoblación
de toda la zona.
La Hiruela perteneció a la Comunidad
de Villa y Tierra de Buitrago,
siendo cabeza del Cuarto de las Cuatro
Villas eximidas (con la Puebla y El
Atazar), y con todos ellos pasó a pertenecer a los
Mendoza desde 1368, integrando el Señorío de
Buitrago. En 1490 obtuvo el privilegio de
Villazgo y su cañada obtuvo el rango de real, manifestando
así su importancia ganadera.
En efecto, La Hiruela es un pueblo ganadero
típico, generado y condicionado por su economía, el clima y la
topografía en la que se asienta. Su trama urbana es de gran
sencillez, como resultado de la principal preocupación de
abrigarse de los rigores del clima, con la progresiva
edificación de construcciones compactas, cerradas al exterior,
apoyándose las unas en las otras a lo largo de dos calles
principales, compartiendo medianeras; se dejan algunos
entrantes a las huertas o caminos que conducen a prados y
sembrados. Por estos espacios libres pasan las regueras,
encauzando el agua de los manantiales que nacen por encima del
pueblo.
Desde que obtuvo el privilegio de Villazgo formó parte
del Cuarto de las Villas,
dependiendo directamente del Duque del
Infantado, nuevo titular del Señorío, y adquiriendo
de recho a rollo o picota. Conservó su derecho sobre pastos,
aguas, carbón, caza y pesca durante los siglos XVI y
XVII.
Horcajo
El origen del primer asentamiento urbano en Horcajo
no está determinado con exactitud. Sí hay acuerdo en que se
trata de una de las primeras poblaciones de la zona; la
elección de su emplazamiento sobre un cerro que domina el
principal camino hacia el norte de la Península, hace
pensar en una finalidad defensiva, además de ganadera. Ya en
el siglo XIII constituía una comunidad de Pastos
dependiente de Buitrago.
La población fue creciendo de forma muy lenta hasta el siglo
XX. En 1930 se alcanza el techo poblacional con
489 habitantes; a partir de esa fecha se inicia un intenso
declive.
La Acebeda
El nombre de La Acebeda deriva de la gran
cantidad de acebos que se podrían encontrar en el término, de
los que todavía quedan ejemplares centenarios.
El origen del pueblo se remonta a la época de la
Reconquista, cuando pastores del cercano Horcajo
que llevaban su ganado por las rutas de las trashumancia,
comenzaron a levantar casas al borde de la Cañada
Real, en una colina ocupada por gran cantidad de acebos.
En siglos posteriores el caserío se va incrementando siguiendo
la trama lineal, pero abriendo también prolongaciones en otras
calles. De forma paralela, se produce un crecimiento
demográfico, alcanzando su techo poblacional en el año 1889,
con 360 habitantes.
Madarcos
No hay datos sobre el origen de Madarcos y su
existencia no está documentada hasta el siglo XVIII. En
el término, en un lugar conocido como La Nava,
hoy despoblado, se han descubierto restos arqueológicos de un
asentamiento de época medieval. Distintos textos acreditan la
presencia en ese lugar, hasta el siglo XVIII, de una
aldea con parroquia denominada Santa Cruz de la Nava.
La economía del pueblo ha sido siempre agraria y ganadera,
tradicionalmente existía una parte del término con terrenos de
regadío (abastecidos por la reguera común que viene de
Robregordo), en la que se producía lino, trigo, centeno,
frutales y hortalizas. En la parte de secano se producía
centeno. El resto, estaba ocupado por parte de secano y monte.
La Dehesa Boyal era aprovechada por todos
los vecinos. Las Eras eran públicas, y comunes.
En el siglo XIX se produce un progresivo decrecimiento
de los cultivos que se reducen a hortalizas, leguminosas y
frutales, y una mayor especialización ganadera centrada sobre
todo en el lanar y el vacuno. A mediados del siglo XX
la producción se mantiene, pero el vacuno de leche es
sustituido por la vaca de carne. Se introducen las gallinas y
desaparece completamente la cría familiar de porcino.
La Serna del Monte
El territorio de La Serna formaba parte, en la
Edad Media, del término de Braojos. Eran
tierras que los señores de Mendoza daban a sembrar a sus
vasallos. El asentamiento es de origen medieval; los colonos
construyeron sus viviendas junto a las tierras que trabajaban.
Pero durante mucho tiempo no tuvo entidad como población.,
teniendo los servicios del concejo e Iglesia en
Braojos.
En el siglo XVII, los habitantes construyeron una
capilla a San Andrés y tras muchos pleitos, a
principios del siglo XVIII, consiguieron que una bula
papal les concediera la emancipación eclesiástica respecto a
Braojos. En la misma época consiguió la emancipación
civil. En 1766 aparece ya como una población, con la
misma entidad que Braojos, integrada en la Tierra de
Buitrago.
El pueblo vivía de la agricultura y de la ganadería. Las
tierras de regadío, dependientes de una reguera compartida con
La Acebeda, producían hortalizas, lino y prados
con frutales, fresnos y chaparros. En secano se producía trigo
y centeno, alubias y patatas. Desde mediados del siglo XX
la agricultura ha desaparecido prácticamente y la actividad ha
sido casi exclusivamente ganadera.
Prádena del Rincón
No se conoce con certeza la fecha de fundación del pueblo de
Prádena, pero al igual que todos los demás de la
región, su existencia debe remontarse al proceso se
repoblación de la zona tras la Reconquista. La urgencia de
frenar el paso de los árabes y la necesidad de pastos de
invierno para el ganado son los factores que condicionan la
formación de poblaciones estables en la zona.
Durante los siglos XVI, XVII y XVIII,
Prádena, junto con Horcajuelo, dependía
directamente del cuarto encabezado por Montejo de la Sierra,
dentro de la comunidad formada por la tierra de Buitrago.
La principal fuente de riqueza era la ganadería, situación que
se ha mantenido hasta hace muy pocos años. La cabaña ganadera
estaba concentrada en muy pocas manos y la agricultura
reducida a un papel secundario de autoabastecimiento, con el
cultivo de pequeñas parcelas por el sistema de tercios. Las
escasas tierras de regadío se dedicaban a hortalizas, mientras
en las de secano el trigo alternaba con el lino y con los
pastos.
Puebla de la Sierra
Puede admitirse un origen árabe de Puebla, aunque
la presencia islámica debió ser poco intensa. En el siglo
XII se vio la necesidad de fundar, por razones defensivas,
pueblos estables en la comarca de Buitrago y Puebla
debió ser uno de ellos. A finales del XIII, la entonces
llamada "aldea de la Mujer Muerta" estaba en mano de un
arcediano madrileño que la recibió de Sancho IV
y la permutó más tarde con otra aldea. El señorío era sólo
jurisdiccional ya que las tierras pertenecían al común de
Villa y Tierra, organización que ya estaba
constituida en dicha época.
En 1490, para compensar el aislamiento y la lejanía que
dificultaba su gobierno, recibió de Iñigo López de Mendoza,
el célebre Marqués de Santillana, el
título de villazgo. Por él adquiría la villa jurisdicción
propia. A pesar de este hecho, el concejo de Puebla se reunió
en el pórtico de la Iglesia hasta la segunda mitad del
XVI, cuando se construyó el primer Ayuntamiento.
También en estos años se levantó la fragua y la Fuente
Vieja que aún se conserva.
En 1562 se levantó la Ermita de la Soledad,
también hoy en uso, que se utiliza como lugar de enterramiento
y que pertenecía a la Cofradía de la Vera Cruz.
Berzosa del Lozoya
Se desconoce a ciencia cierta el origen del primer
asentamiento en el municipio; la fuente más antigua con que se
cuenta menciona a Berzosa como una de las 32 aldeas y
villas que componían el Señorío de Buitrago,
administradas por los Mendoza a partir de mediados del
siglo XIV. Es en estas fechas, concretamente hacia los
años 1330-1350, cuando tenemos el primer testimonio escrito de
la existencia de Berzosa, en el Libro de la
Montería de Alfonso XI.
En cuanto al topónimo, existen varias versiones sobre su
origen. La primera de ella lo relaciona con "berza", "verde",
derivado del latino "verdía", por la vegetación frondosa que
cubría su territorio. La segunda acepción, probablemente más
acertada, deriva de "berezosa", "berezo", sincopado de
"brezo", término usual en las comarcas de la Jara y de
los Montes de Toledo, en clara alusión al
matorral de brezo que convive con la jara y del que se hacía
un buen carbón en la zona. La última acepción deriva del
prefijo celta "bertí", "belo", "que está trenzado", "cesta",
"cesto".
Gascones
Durante el siglo XVI, convivieron los tres poblados
surgidos en la Edad Media.
La Iglesia, del siglo XVII, es el elemento datado de
mayor antigüedad.
La producción principal del núcleo era la ganadería,
complementada con la agricultura de autoconsumo. El ganado era
fundamentalmente lanar: había también cabrío, vacuno, yeguar,
asnar, mular y de cerda.
Villavieja del Lozoya
La fundación de Villavieja se remonta al periodo de
repoblación de las Tierras de Buitrago a las que
pertenecía, en torno a 1085. Durante esta época debió
ser un poblamiento estacional relacionado con el
aprovechamiento de los pastos, sin que se descarte la
ocupación árabe previa a la repoblación. De hecho, se ha
encontrado una puerta árabe donde actualmente se ha construido
una hospedería para conservar el arco de estilo califal del
siglo XI (aunque los expertos no llegan a ponerse de
acuerdo con la fecha, pues otros creen que es Mudéjar,
s. XIV), y existen regueras de construcción árabe.
El primer documento escrito en que se menciona su existencia
data de 1485 y se trata de unas "Ordenanzas" en
las que se tratan diversos aspectos sobre el uso de las
regueras. También aparece en el inventario de las propiedades
que los judíos expulsados de España (1492). La
iglesia actual está construida sobre otra de origen medieval,
de traza aparentemente románica.
Navarredonda
Se viene aceptando que Navarredonda fue fundada por los
árabes a mediados del siglo XI. Estos surgieron en un
principio como simples agrupaciones de cabañas de pastores,
pues desde su origen la comarca consideró la ganadería como la
base de su riqueza económica, aunque en el término de
Navarredonda también tuvo especial importancia la
explotación de los bosques para carbón de leña, y el
aprovechamiento de las regueras para la producción agrícola.
Una ermita consagrada a San Mamés, probablemente
por repobladores de origen franco, fue el germen de la
población homónima que se levantó en las cercanías de la
misma.
Los vecinos se dedicaban al cultivo de trigo, centeno, lino,
hortalizas y heno, y empleaban los pastos para alimentar
ovejas merinas, vacas, yeguas y pollinos. Además criaban
cerdos aprovechando las bellotas de los encinares, que
explotaban asimismo para la producción de leña y carbón
vegetal, habitando incluso en San Mamés un
carbonero de oficio. También recolectaba la miel que producían
once colmenas en San Mamés y una en Navarredonda.
En el primero había un molino con una sola rueda que molía
sólo seis meses al año. También trabajaba aquí un maestro
alarife, y ambos pueblos tenían fragua, donde existía un potro
de herrar en perfectas condiciones ya en 1583.
Lozoya
Las primeras noticias que tenemos de ese término se
circunscriben al ámbito medieval. La principal fuente de
subsistencia de los vecinos, entonces al igual que en todo el
Valle, es la ganadería; y, aunque en menor medida ya
que sólo daba para la subsistencia familiar, se dependía de la
agricultura. Vivían de la agricultura, habiendo tierras para
los cultivos de regadío y secano, así como pequeñas huertas,
donde se sembraban hortalizas para el consumo familiar;
también se cultivaban árboles frutales, como guindos,
manzanos, perales, ciruelos, etc. La actividad industrial era
escasa si exceptuamos el tratamiento del lino, que cada vecino
recogía sólo para transformarlo en lienzo y con el cual
cubrían sus necesidades, y siete colmenas. Había asimismo un
molino harinero sobre el río Lozoya donde iban a moler
únicamente los vecinos de la villa, así como un pozo de nieve.
Gargantilla del Lozoya
Aunque su población más antigua pudo ser árabe, se fundó
poco tiempo después de fundarse Garganta (que data de
tiempos de la Reconquista) por vecinos de la misma que
huían "de una epidemia mortífera" o bien "por no querer pagar
los impuestos y tributos que les correspondía en los repartos
vecinales". Anteriormente a la fundación de Gargantilla,
existía en este término otro pueblo hoy desaparecido,
Santiago, del cual queda como testimonio su antigua iglesia,
hoy ermita.
Fue entre mediados del siglo XVI y finales del XVIII
cuando el término de Gargantilla de Lozoya
se pobló de forma estable.
Pinilla de Buitrago, probablemente se
trató de un anejo de San Mamés. La única fecha
que se dispone es la de la construcción de la iglesia en el
siglo XVI, fecha en la probablemente se pobló de forma
estable. En el "arroyo llamado del Chorro" (hoy Pinilla)
existía "un puente de madera llamado del Caño".
A finales del siglo XIX estos dos términos se unen para
formar el de Gargantilla de Lozoya.
Robledillo de la Jara
Como muchos otros pueblos de la zona, Robledillo
fue fundado en torno a los siglos XII ó XIII,
tras la definitiva reconquista de Buitrago por
Alfonso VI en 1083.
Robledillo debió surgir como asentamiento temporal de
pastores que se hizo permanente con posterioridad, quedando
sujeto administrativamente a la Villa de Buitrago.
Junto con ella y todo el señorío de Buitrago,
Robledillo pasó en el siglo XIV a la Casa de los
Mendoza, uno de cuyos miembros, Iñigo López de Mendoza,
el Marqués de Santillana, nombró a Robledillo en
una de sus populares serranillas.
La estructura urbana de Robledillo se aparta del modelo
común de los pueblos ganaderos de la zona. Las parcelas
ganaderas que acogen tanto a las viviendas como a las
construcciones agropecuarias auxiliares, aparecen sólo en la
periferia. El centro está conformado por parcelas pequeñas,
exclusivamente residenciales, lo que parece indicar la
existencia de otras formas de actividad económica,
probablemente la explotación de los bosques y el carboneo.
En 1612 el Concejo de Robledillo compró a un
particular el término de El Villar ya despoblado,
pagando con el producto de la tala de 1500 pies de encinas de
la Dehesa de Casasola y la venta de un molino en
la villa de El Atazar.
El Atazar
Antiguamente el nombre de este pueblo era "Latazar",
no conociéndose su procedencia ni origen.
Probablemente El Atazar tiene su origen en un
campamento de fundación islámica. Se ha mencionado la
existencia en el término de una de las torres vigías que
integraban la red de atalayas árabes de la Marca
Media, antemural defensivo del reino toledano. En 1083
Buitrago fue reconquistado, y entre los términos que le
concedió Alfonso VI trece años después, se
incluía El Atazar, posiblemente tan solo una
agrupación de cabañas de pastores. En 1490 recibió el
título de Villazgo.
El siglo XVII fue una época de prosperidad alcanzando
los 212 habitantes, máximo histórico de población. Se
cultivaba trigo, centeno, viñedos y huertas. La cabaña
ganadera incluía sobre todo ovejas y cabra, porcino y vacuno
de labor. Por el contrario, en el siglo XX, desde el
final de la Guerra Civil, se inicia un fuerte
proceso de descenso demográfico, acompañado de abandonos de
cultivos y de descenso de la actividad ganadera.
Buitrago
Las referencias históricas más antiguas respecto a
Buitrago datan del siglo I a. c. (sería la "Litabrum"
conquistada por Cayo Flaminio, según Tito
Livio), pero no hay ningún vestigio material que lo
avale, ya que no se han hecho prospecciones arqueológicas.
Tampoco hay vestigios medievales anteriores a la
Reconquista y por lo tanto de la presencia musulmana
anterior al siglo XI.
Buitrago aparece de lleno en la historia de la
Reconquista en tiempos de Alfonso VI, hacia el
1083 o 1085. Su valor estratégico es la razón de su
pronta repoblación por medio de un privilegio otorgado por el
mismo rey que facultaba la Villa para repoblar los
núcleos existentes en su jurisdicción y crear otros nuevos. El
amplio territorio delimitado por el monarca es el origen de lo
que se conoce como Tierra de Buitrago,
una comarca que formaba una sola unidad jurisdiccional y cuya
cabeza era la Villa de Buitrago.
Durante cinco siglos, esta unidad jurisdiccional tuvo una
doble naturaleza. Desde 1368 fue un señorío otorgado
por Enrique II a Don Pedro González de
Mendoza, familia a la que sigue vinculado hasta la
desaparición del Régimen Señorial en el siglo
XIX. La familia Mendoza recibió en el siglo XVI
el título de Duque del Infantado. Por
otra parte, Buitrago y los pueblos de su tierra formaban una
"Comunidad de Villa y Tierra", institución que los agrupaba
tanto para satisfacer sus obligaciones de vasallaje, como para
defender sus intereses frente a terceros. Suponía el gobierno
mediante ordenanzas generales que regulaban la mayor parte de
la vida económica y social de la Comarca, así como el
asentamiento de nuevos vecinos.
El Berrueco
El topónimo del municipio se debe al cerro de granito que
domina el caserío por el norte y que se conoce con el nombre
de "berrueco o barrueco" y que significa "peñasco granítico".
Es de posible origen prerromano, tal vez céltico, derivado de
berrocal.
De los orígenes del municipio, el único resto arqueológico que
existe es una atalaya árabe que forma parte del conjunto más
primitivo de las torres vigías de uso militar y defensivo. Se
trata de una torre circular de 19,24 m. de perímetro exterior
y un altura de 9 m.; actualmente restaurada.
El pueblo de El Berrueco fue fundado en el siglo
XI, siendo una aldea dependiente de la poderosa
Villa de Uceda hasta mediados del siglo
XVI. Perteneció posteriormente a la Intendencia de
Toledo, hasta que en 1833 pasa a depender de la
provincia de Madrid.
Garganta de los Montes
A partir del siglo XI, fue un asentamiento pastoril
creado al repoblar esta parte de la sierra. "El pueblo fue
fundado por pastores. Se originó en torno a la llamada Calle
de San Isidro".
Existen dos despoblados de esta época en lo que era el término
de Garganta: La Garganta y Pajarilla.
La verdadera historia agraria de la región empieza con las
Ordenanzas de Villa y Tierra, en la
segunda mitad del siglo XVI, que representan para la
comarca el inicio del sometimiento a la situación creada por
la fijación de la capital del Imperio en la Villa de
Madrid y, por consecuencia el inicio de su
marginalidad, ya que sus productos se exportaban fuera de la
zona.
Desde la Reconquista del reino de Toledo, la
población de Garganta de los Montes
se fue ampliando paulatinamente.
El carácter montañoso de la zona donde se ubica el pueblo de
Garganta de los Montes conllevó el
predominio de la explotación ganadera sobre los cultivos.
La oveja merina de lana fina era la especie dominante dentro
del ganado, y la lana, su principal producto.
El lino, principal cultivo en cuanto a rendimiento económico.
Existen dos molinos harineros: uno situado en el río de
Buitrago con dos muelas, y otro de una muela, en el arroyo
de la Tejera.
Lozoyuela, Navas de Buitrago y
Sieteiglesias
Lozoyuela fue un establecimiento medieval, actualmente
abandonado en el lugar de Fuente Blanquilla. La
tradición cuenta que fue fundada por dos vecinos de Lozoya,
por lo que sus orígenes estarían relacionados con el proceso
de repoblación y asentamiento llevado a cabo en la época de la
Reconquista.
Los pueblos pertenecientes al Señorío de
Buitrago se agruparon en pequeñas demarcaciones llamadas
cuartos. Lozoyuela, Las Navas y
Sieteiglesias quedaron incluidas en el cuarto de
Garganta.
Al menos desde el siglo XVI, Lozoyuela contó con
un caserío llamado Relaños en el extremo septentrional
del municipio, cercano al arroyo de La Nava
Alameda.
En el actual término de Lozoyuela-Las Navas-Sieteiglesias
se construyeron numerosos molinos durante la edad moderna.
Lozoyuela y su caserío de Relaños basaban su
economía en el sector ganadero, apoyado por un sector agrario
de subsistencia. El sector artesanal era mínimo, aunque
apreciamos una tendencia al autoabastecimiento. La presencia
de tejedores y sastres demuestra que Lozoyuela era un
núcleo lo suficientemente estable como para abastecer a los
pueblos vecinos de ciertos productos artesanales.
La agricultura ha sido una de las actividades tradicionales
del lugar de Lozoyuela hasta hace pocos años. Esta se
basaba en la explotación de tierras de secano que producían
cereales, trigo y centeno. Junto con las tierras de secano
mencionamos la existencia de prados de pasto y de dallo, que
se utilizaban para la manutención del ganado en invierno.
Los vecinos de Sieteiglesias siempre estuvieron
dedicados a las actividades de carácter agrícola y ganadero.
El paisaje agrario lo formaban tierras de labor, prados de
pasto y dallo y prados de matas de fresno y roble. La
población activa compaginaba las actividades agrícolas,
reducidas aun nivel de subsistencia, con las ganaderas.
El origen de Las Navas de Buitrago
se remonta a la Edad Media la historia en
aquella época está estrechamente relacionada con la
Reconquista y repoblación de la zona, acometidas a partir
del siglo XI por Alfonso VI y sus
sucesores. La economía se sustentaba en la cabaña ovina y en
un sector agrario de subsistencia, con predominio de cultivos
de secano, trigo y centeno principalmente, y algunos huertos
de regadío.
El paisaje agrario del término municipal se componía de prados
pertenecientes, en su mayoría, a los comunes de la Villa
y Tierra de Buitrago. Los propios del
concejo se reducían a una dehesa boyal donde pastaban los
ganados de labor y unas tierras labrantías que eran repartidas
entre los vecinos para sembrar, ya que eran muy escasas.
La iglesia es el único edificio de carácter singular de la
época que persiste, aunque muy reformada en la actualidad.
Sabemos que ya estaba levantada en el siglo XVII. Es
conocida como la parroquia de La Cruz.
Canencia
Como en todos los pueblos de la zona los historiadores
remontan el origen de Canencia a la repoblación
segoviana de la Sierra tras la conquista de Toledo por
Alfonso VI en 1085. Pero restos de
enterramientos encontrados al construir la vía férrea
Madrid-Burgos, hacen pensar en asentamientos
anteriores de los que no hay ningún dato fiable.
Algunos textos acreditan la existencia de la población en la
Baja Edad Media, y la utilización de su
territorio y caserío para la realización de cacerías reales.
Se dice incluso que en Canencia se localizaron las
perreras del monarca, de donde podría derivarse el nombre del
pueblo.
Hasta su incorporación a la provincia de Madrid en
1813 Canencia era un lugar de realengo adscrito a
la Comunidad de Ciudad y Tierra
de Segovia, cuyo régimen la mantenía eximida de la
mayoría de las servidumbres feudales. Como todos los pueblos
del Valle del Lozoya su desarrollo
histórico estuvo muy vinculado a la Cartuja de
El Paular.
Pinilla del Valle
Durante la Edad Media y parte de la Edad Moderna,
todo el Valle del Lozoya perteneció a la Comunidad
de Ciudad y Tierra de Segovia. En cuanto
al poblamiento hay muy poca documentación de esta época. Debió
realizarse por caballeros segovianos y estar culminado en el
siglo XIV. El primer documento oficial en que se
menciona a Pinilla del Valle es el
Catastro de Ensenada de 1750. Allí se
le caracteriza como realengo perteneciente a Segovia y una
población de 70 vecinos.
Rascafría
El origen del pueblo se remonta a la Edad Media
y se encuentra ligado a la repoblación de la Sierra llevada a
cabo por cuadrillas segovianas. El Valle era un
territorio libre que fue anexionado por el concejo de Segovia,
con el beneplácito del rey, mediante el sistema de carta
pueblas y ordenanzas. Estos documentos obligaban a todos los
que adquirieran tierras en el Valle, a construir una
casa y a tener caballo propio.
El olmo más viejo de Comunidad de Madrid
murió el 14 de enero de 2000
En el siglo XIV se fundó la Cartuja de El
Paular, a 2 km. de Rascafría, al pie del macizo
de Peñalara, entre bosques de pinos y robles. Antiguos
palacios y pabellones de caza de Juan I, así como las
tierras que los rodeaban y distintas Rentas fueron
donados a la Orden Cartuja. La nueva comunidad
se constituyó en 1391, pero las obras no se acabaron
hasta el siglo XV. En estos años la Cartuja
había acumulado nuevas propiedades y privilegios. A partir de
la fundación de la Cartuja toda la historia del Valle y
en especial la de Rascafría, estuvo vinculada a la
historia del cenobio.
Rascafría era un lugar de realengo, perteneciente a la
Comunidad de Villa y Tierra de Segovia, a
cuya jurisdicción estaba sujeta, pero se tienen muy pocos
datos del municipio en los siglos XVI y XVII.
Los únicos edificios singulares conservados de esta época son
la Iglesia Parroquial de San Andrés y "La Casona",
complejo residencial con huerta y jardín. |
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Datos Generales
Somosierra
La villa de Somosierra, perteneciente al
partido judicial de Torrelaguna, está situada en el
puerto y sierra de su nombre que pertenece al Sistema
Central y enlaza al norte con la Sierra
de Guadarrama. El valle de Somosierra es
un angosto paso de apenas un Kilómetro y medio de ancho y
se constituye como la fractura más nítida entre las dos
sierras y el paso natural entre las dos Castillas.
El asentamiento primitivo del pueblo se hizo en la ladera
de la montaña separado del Camino Real por
una franja de sembrados si bien posteriormente aparecieron
edificaciones a ambos lados de la carretera.
El término tiene las características de la alta montaña
con vegetación de prados y plantas de poco fuste que se
alternan con masas de arbolado en las laderas opuestas al
asentamiento. La riqueza forestal se basa en la abundancia
de pinos silvestres y en menor cantidad de robles,
encinas, piornos y enebros. Las especies agrícolas son las
hortalizas, centeno, frutales, judías y cebollas. También
hay dehesas boyales destinadas al pasto del ganado vacuno.
Somosierra ha sido siempre paso obligado entre las
dos Castillas.
Montejo de la Sierra
El término municipal de Montejo de la Sierra
se localiza al norte de la provincia de Madrid,
lindando con la de Guadalajara, cerca de las
montañas de Somosierra y dentro de la Cordillera
Central. Su superficie es de 31,37 kilómetros
cuadrados. El núcleo urbano se encuentra a una altitud de
1148 m. pero se sobrepasan los 2000 m. en la zona norte
del municipio.
El territorio es muy montañoso, con vegetación compuesta
por extensas praderas y bosques caducifolios y de
coníferas. Además de poseer amplias zonas de robles y
rebollos como el resto de la comarca, destaca un bosque de
hayas de gran interés, el llamado Hayedo de
Montejo, asociado también a robles y acebos.
El río Jarama nace en el término de Montejo
y discurre en su límite noroeste. El arroyo de la Mata
divide el territorio en dos, de norte a sur, y, después de
pasar cerca del núcleo urbano de Montejo, se une al
río Lozoya, ya fuera del término.
El pueblo se localiza a los pies de la Majada de
la Peña y sobre el río de La Mata. No
hay en el término más entidades de población, aunque se
cree que existió una aneja a la Ermita de Nazaret
que debió de desaparecer antes del siglo XV.
La Cañada Real, que provenía de
Tamajón, cruzaba por Montejo entre la Ermita
de Nazaret y la Dehesa de
Prádena.
El origen del nombre de Montejo proviene del hecho
de encontrarse en zona montañosa. Con anterioridad se
denominó Montejo del Rincón, parece
ser que debido al nombre de un monte cercano.
Robregordo
El término municipal de Robregordo se haya
enclavado en la cordillera de Somosierra, al norte
de la provincia de Madrid. El terreno es muy
accidentado, con una altitud media de 1299 m.. Los dos
puntos más elevados son el alto de la Cebollera
Nueva (1832 m. ) y el alto de Colgadizaos (1834
m.).
Predominan los terrenos forestales con pinos, jaras o
rebollos; en menor medida, los setos de encinas y robles,
los pastizales y las praderas. Las tierras de cultivo son
prácticamente inexistentes. Cruza el término de norte a
sur el río Madarquillos con sus afluentes, los
arroyos de Santo Domingo, de las Atalayas,
Pilonzano y del Valle.
También de norte a sur, lo atraviesa la Cañada
Real Segoviana que pasa por el mismo pueblo,
formando la llamada Calle Real, y sirve de
dos descansaderos: el de la Cerrada y el de los
Cercones. Otras muchas vías pecuarias recorren su
territorio.
El topónimo Robregordo deriva de la gran cantidad
de robles, de considerable tamaño, que existían en el
término.
Horcajuelo de la Sierra
En las crestas graníticas crece el matorral; en la
paramera existe una extensa zona de montaña con pinar y
algo de jara. Más ceca del pueblo hay parcelas abandonadas
que fueron tierras de cultivo. También pueden encontrarse
rebollares, pastos con setos de encinas y algunos cultivos
en bancales.
El pueblo se asienta en el borde apuntado de un cerro a
cuyas faldas, de pronunciadas pendientes, se encuentran
los arroyos de la garita y Grande. De esta
ubicación proviene el topónimo "Horcajuelo": horca
o pueblo entre dos ríos.
La Hiruela
El término municipal de La Hiruela está
situado en el límite noroeste de la provincia de Madrid,
entre cerros y terreno quebrado de la vertiente este de
Somosierra, a 105 Km. de la capital, en la cuenca del
río Jarama. Su extensión es de 17,2 kilómetros
cuadrados y ocupa un terreno accidentado de la Sierra
de Guadarrama, con los montes Calahorra
y Sierra Concha y el Cerro de la
Artillla. El Pico Porrejón alcanza
los 1.827 m. y junto al Jarama la altitud es de
1.700 m, siendo la altitud del pueblo de 1.257 m.
El curso de agua más importante es el mencionado Jarama,
que en su tramo más alto discurre por el norte del
término. En el límite oriental discurre por un valle
encajado el arroyo de Las Huelgas. Por otro valle
encajado, en el centro del territorio municipal, corre el
arroyo de la Fuentecilla, junto al cual se asienta
el núcleo, unos 50 m. más alto de cota.
La villa de La Hiruela, que concentra la
totalidad de la población, se ubica en la falda del alto
de Bañaderos, rodeado por los Picos de
Morra de la Dehesa y Cabeza del Burrial, con
laderas de bosque de robledales en campos cercados, prados
y monte bajo. El asentamiento está rodeado por el río
Jarama al norte, el arroyo de la Fuentecilla al
este y el arroyo de la Umbría, al oeste. En su parte
inferior hay una zona amplia de huertas cercadas.
Horcajo
El término municipal de Horcajo de la
Sierra se encuentra enclavado, en las estribaciones
meridionales del macizo de Ayllón, perteneciente a
Somosierra.
La orografía es accidentada. Predominan los terrenos
forestales y las praderas con setos de encinas y
matorrales de jara. En la composición del suelo predomina
el gneis granítico. El principal accidente geográfico es
el río Madarquillos o de la Puebla que atraviesa el
término de norte a sur. La población se asienta sobre la
ladera del denominado Cerro Horcajuelo. Al
suroeste y sobre un terreno se encuentra Aoslos, la
otra entidad de población que constituye el municipio. El
término es cruzado de forma longitudinal, de norte a sur,
por varias vías pecuarias: la Cañada Real de Merinas,
la Cañada de la Risca y la Cañada del Cerro.
El topónimo "horcajo" tiene un origen geográfico:
significa confluencia de dos ríos, en este caso, del río
Madarquillos con su afluente, el arroyo del
Valle Las Moreras.
La Acebeda
El término Municipal de La Acebeda
está situado al norte de la provincia de Madrid, en
el centro de la cordillera de Somosierra, junto al
puerto de La Acebeda (1686 m.).
Predominan los prados y pastizales, que ocupan la mitad de
su superficie, seguido de los terrenos forestales poblados
por pinos, fresnos y robles.
Todo el territorio está cruzado por arroyos que,
provenientes de las estribaciones de Somosierra,
afluyen en el río Madarquillos. Uno de ellos, el
llamado Acebedo o de la Dehesa, atraviesa el
pueblo (ahora canalizado y oculto) y mana en una fuente
continua, adosada a la fachada de la Iglesia.
Entre las numerosa vías pecuarias que recorren el término
municipal, destaca la Cañada Real
Segoviana que atraviesa el pueblo y cruza la Sierra
de Guadarrama, camino de Segovia, a
través del puerto de La Acebeda.
Braojos
El término municipal de Braojos se sitúa cerca
del extremo septentrional de la provincia de Madrid,
lindando al Oeste con la de Segovia. Está
atravesado por cinco vías pecuarias: las Cañadas
de la Puente Ancha, de la
Cuerda, Vereda del Molino,
Vereda del Lomo y Vereda de
la Ermita. La red hidrográfica se compone de
los arroyos de la Dehesa, de la Ciguiñuela,
de la Trocha y de Hernán Gómez.
El pueblo está situado en la margen izquierda de la
carretera N-I y en una zona que históricamente ha sido
paso obligado de los principales ejes de comunicación
entre submesetas norte y sur. Se encuentra incluido en el
área de influencia del puerto de Somosierra, paso
tradicional del llamado "Camino de
Francia" y en su término está también el puerto de
Arcones.
Madarcos
Madarcos se encuentra en la zona septentrional de la
provincia de Madrid, en las estribaciones de
Somosierra y al pie de un cerro denominado Majada
de la Peña. Es un territorio accidentado, de
suaves pendientes. El pueblo se asienta en un altiplano
bordeado por la hoz que forma el río Madarquillos.
La altitud del término oscila entre los 988 y los 1300 m.,
siendo sus alturas más importantes el Cerro
Quiñones (1324 m.) y el pico de la Dehesilla
(1316 m.). El principal curso fluvial es el
Madarquillos que nace en la Sierra de
la Acebeda; en él confluyen los arroyos de
San Benito y el Hondo, así como el río
de la Nava o Cocinillas. Estos ríos van a
desembocar al embalse de Puentes Viejas, que
comienza en el extremo sur del término de Madarcos,
en el sitio llamado de San Cristóbal.
En torno al pico de la Dehesilla se extiende una
amplia zona de monte bajo que supera casi el 50 % de
término y está dedicada a prados y pastizales con matorral
y roble disperso y una pequeña zona de sotos. Las tierras
a lo largo del Madarquillos, cerca del pueblo son
huertas de regadío con abundante vegetación y arbolado.
La Serna del Monte
La Serna está situado en un terreno
relativamente llano, en la vertiente sur de la Sierra
del Guadararama. Es un pequeñísimo término de forma
alargada, atravesado por la Nacional I. El 90 por ciento
de sus tierras son terrenos de pasto con matorral,
castaños, rebollares, encinas, cardos y enebros; también
hay pequeñas zonas de encinares claros sobre roca. El
tercio norte es de monte bajo. Está bañado por el arroyo
de las Cárcavas que nace a 1 Km. del núcleo y lo
bordea por su lado oeste.
Numerosas e importantes vías pecuarias cruzan la Serna de
noreste a sur: La Cañada Real Segoviana, la
Cañada de Merinas, el Cordel de las Pozas y la
Vereda del Cementerio.
El núcleo se asienta en un llano a 1064 metros de altitud
y está estructurado por dos carreteras, la M-636 que sigue
hacia Gascones y la M-976 que va hasta Braojos.
Prádena del Rincón
El término municipal de Prádena del
Rincón, situado al nordeste de la Comunidad
de Madrid, presenta una orografía muy
accidentada sobre todo en la zona oriental donde se
levantan los cerros de Porrejón (1827 m.),
Portezuela (1740 m.) y Peña de la
Cabra (1834 m.); poco a poco el terreno va
haciéndose menos abrupto, abriéndose hacia el oeste un
pequeño valle cerrado por el Pico de la Dehesilla
(1316 m.).
El principal curso fluvial es el río de la Nava,
formado por las aportaciones de los arroyos de los
Santillos, del Valle, de la Garita y del
Pozo.
El núcleo se asienta en una colina de suave pendiente
hacia el cauce del arroyo de la Garita. El topónimo
parece ser un derivado de las palabras "prado" o
"pradera". Como la mayoría de los pueblos serranos,
Prádena presenta una trama urbana dispersa y esponjada
con grandes espacios libres en el interior de las
manzanas. La carretera de Gandullas a Montejo
divide al pueblo en dos partes, la más alta situada al
este y la baja al oeste, donde el desnivel es más acusado.
El centro del asentamiento se articula entre la plaza del
Ayuntamiento y la de la Iglesia. Las viviendas, de
carácter netamente rural, se mezclan con las
construcciones de uso agropecuario.
Puebla de la Sierra
La villa de Puebla de la Sierra, perteneciente
al partido judicial de Torrelaguna, está localizada
en el borde septentrional de la provincia de Madrid,
al pie de los Cerros de la Mujer Muerta, en
las estribaciones de Somosierra. Su territorio
configura uno de los términos municipales más extensos de
la Comunidad y presenta un relieve muy accidentado,
quedando limitado a oriente y occidente por dos barreras
montañosas que constituyen el circo conocido como sierra
de la Puebla que oscila entre los 1827 m. del Pico
Porrejón, los 1389 m. del Pinilla y los 1350
m. del Porrejón Bajero al sur.
Por el valle encajonado que se forma discurre el río
Puebla, al que vierten sus aguas numerosos arroyos, muchos
de ellos estacionales, que desembocan en el Riato,
límite natural con los vecinos Berzosa y
Robledillo.
Esta topografía ha condicionado el tradicional aislamiento
de Puebla de la Sierra que aún hoy en día se
comunica con Prádena por los 18 Km. de la carretera
M-130 que alcanza cotas superiores a los 1600 m. y es a
veces cortada por la nieve en invierno.
El paisaje está dominado por masas boscosas con grandes
extensiones repobladas de pino, aunque todavía quedan
amplias zonas de robledales autóctonos, componiéndose el
monte bajo de jarales, cantueso, brezo y rebollos. La
riqueza zoológica es considerable, con corzos, jabalíes,
zorros, palomas, perdices rojas y otras especies de gran
valor cinegético, estando integrada la totalidad del
término en la Reserva Nacional de Caza de Sonsaz.
La población se llamó Puebla de la Mujer Muerta
hasta los años cuarenta en que cambió a su nombre actual
por expreso deseo del gobernador civil de la provincia,
D. Carlos Ruiz. El nombre original hacía referencia al
de los Cerros a cuyo pie se asienta la villa y cuya
silueta recuerda la de una mujer yacente, mientras que
Puebla es un término de origen castellano frecuente en
localidades de repoblación; posiblemente proceda de la
concesión al lugar en 1301 de "carta-puebla", un
estatuto jurídico para favorecer el asentamiento.
Berzosa del Lozoya
Berzosa del Lozoya es un municipio situado al norte
de Madrid, sobre un terreno muy abrupto, en la
falda del Cerro de la Mujer Muerta,
también llamada Peña de Cabra, en el macizo del
Ayllón.
El término cuenta con una vegetación constituida por
matorrales de jara y masas forestales de rebollos, con
zonas de población de pino, sobre todo en las colinas que
dominan el embalse El Villar; por el norte,
bosques de encina y rebollo. Está bañado por el río
Lozoya , el río Riato y el arroyo del
Barranco de la Hiena; además, cuenta con las fuentes
de Norteña y el Saz. El embalse de El
Villar se asienta en parte del término municipal de
Berzosa y es uno de los primeros que se
construyeron en la zona para abastecer de agua a Madrid.
Gascones
Las elevaciones destacadas en el término de Gascones
son: La Suela y Los Cerrillos.
La mitad norte está poblada de coníferas hasta La Suela
donde se encuentra el coto forestal de la Diputación
Provincial "Hermanos Aznar".
No pasa ningún río por el término siendo regado solamente
por los arroyos Cigüeñuela (o de la Trocha),
Buitraguillo y el de la Dehesa, y las
regueras llamadas del molino y del lavadero.
Las vías pecuarias que pasan por el término son diez, con
nueve descanseros.
Gascones formaba parte de la comunidad de Villa
y Tierra de Buitrago.
Refugios situados en las zonas altas de pasto, para luego
ocupar sitios más cercanos a cañadas importantes, dando
lugar al asentamiento actual. Pudo ser este el origen de
los sitios de La Cabezada y Palomar,
surgiendo Gascones.
Villavieja del Lozoya
Villavieja del Lozoya se ubica en la
zona noroeste de la provincia de Madrid, sobre el
valle del río Lozoya, en la margen izquierda de
éste.
El término se extiende sobre un terreno accidentado, con
una pendiente noreste-sureste más acentuada en la mitad
norte, donde las cotas varían entre los 2100 m. y los 1000
m. a orillas del río Sequillo. En al mitad sur se
localizan el núcleo de Villavieja, la Urbanización
Los Llanos, el "Tercio de la Laguna",
Las Cabezas y La Cañada.
Los cursos fluviales que atraviesan el término son, el río
Lozoya, el arroyo de los Robles, de las
Pozas, de la Garganta, Arroyondo, de
El Buitraguillo, y de Riosequillo.
Cuatro cañadas y seis coladas cruzan el municipio.
Debieron ser de una gran importancia desde la fecha de
población del término. Dos de ellas unen el núcleo con el
Puerto de Linera, al norte. Al
parecer, el nombre original de este término fue Zarzoso
adquiriendo el actual al obtener la categoría de villa,
añadiendo el apelativo "vieja" para diferenciarla de otra
villa cercana posterior.
Navarredonda
La vegetación consiste en robles, fresnos y encinas y
monte bajo de carrasca, rebollos, jarales, tomillo y
retamas en las zonas llanas, que se transforma en pinares
en altitudes superiores a los 1.400 m., aunque limitados
en su desarrollo por la pendiente del terreno. La
población permanente se concentra en dos núcleos
principales separados 1,5 km.: Navarredonda y
San Mamés.
Lozoya
Está rodeado por la Sierra de Guadarrama
y su relieve es especialmente montañoso.
Existe una única cuenca en el término municipal, la del
río Lozoya, a donde van a morir numerosos arroyos
como el del Villar, el de la Fuensanta, el
de Navarejo, el del Palomar, etc. En cuanto
a la vegetación, el sector más importante es el que
corresponde a los robledales.
El territorio está cruzado por diferentes vías pecuarias,
siendo la primera de éstas la Cañada de Gargantilla
a Navarredonda.
Gargantilla del Lozoya
Está compuesto por dos entidades de población, los
núcleos de Gargantilla de Lozoya y
Pinilla de Buitrago. Además de río
Lozoya, que forma al sudeste el embalse de
Riosequillo, la red hidrográfica se reduce a arroyos
estacionales, de los que Pinilla es el más regular.
También existen algunas fuentes naturales de caudal
medio.
Robledillo de la Jara
Robledillo de la Jara se sitúa en el sector
septentrional de la provincia de Madrid, en las
estribaciones de los Cerros de la
Mujer Muerta. Su territorio está atravesado en
dirección norte-sur por una barrera montañosa que oscila
entre los 1300 y los 1000 m. de altitud. Esta barrera
divide el término en dos vertientes: una oriental que
vierte sus aguas en la cuenca del Riato, afluente
del Lozoya, y otra occidental, en declive sobre el
propio río Lozoya que se encuentra embalsado en
esta zona por las presas de El Villar y
El Atazar. A ellas desembocan los arroyos
Aborrero y de la Dehesa, situándose entre ambos
el lugar de Robledillo, a una altitud de 1042 m.,
en un terreno despejado con fuertes pendientes hacia el
oeste y magníficas vistas.
En su entorno inmediato se cultivan algunos pequeños
huertos con escasa incidencia en el paisaje circundante,
formado por monte bajo, jara y retamas sobre todo, con
algunos pinares jóvenes en la zona de repoblación mientras
que en los valles encajonados por donde bajan los ríos,
aparecen los robledales autóctonos mezclados con madroños,
encinas o alcornoques aislados.
En las laderas sobre el Lozoya, con orientación
suroeste que garantiza el asoleo y protegidas del viento,
existían plantaciones de las que hoy sólo quedan las
cercas de piedra que las limitaban y protegían frente a
los animales.
El ganado lanar era la base de la economía comarcal, y los
rebaños bajaban en gran número por la Cañada Real de La
Hiruela que atraviesa el término por el noroeste,
tras cruzar el Lozoya por el puente medieval de
El Villar, hoy despoblado.
El pueblo se llamó inicialmente sólo Robledillo, en
referencia a los abundantes bosques de robles que en
tiempos poblaban el territorio. El apelativo "de la Jara"
se tomó únicamente cuando se hizo necesario para
diferenciarse de otros Robledillos y procede del
llamado "Quarto de la Xara" al
que pertenecía Robledillo dentro de la división
administrativa de la Tierra de Buitrago.
Ese nombre deriva de la masiva presencia de esta planta en
la comarca.
Buitrago
El término municipal de Buitrago del
Lozoya es atravesado por la N-I. Su casco urbano se
asienta sobre un promontorio que forma una curva en
herradura sobre el río Lozoya, entre los embalses
de Riosequillo y Puentes Viejas.
Situado en mitad del Valle del Lozoya, al
pie de las estribaciones meridionales de la Sierra
de Guadarrama, su altitud es bastante
homogénea, oscilando entre los 860 y los 1200 metros. No
se encuentran elevaciones destacadas y el territorio está
formado sobre todo por zonas de monte alto que son un
resto degradado del bosque mediterráneo de roble y haya,
todavía presente en el siglo XIX. En el sector más
oriental pueden encontrarse pinares de repoblación. Además
del río Lozoya, embalsado casi en todo su recorrido
por el término, surcan el terreno los arroyos de la
Tejera y Riosequillo, por el sur, y el de la
Árcava y Cigüeñuela, por el norte.
La carretera N-I divide el término en dos mitades. Esta
situación de paso obligado en el camino hacia el Puerto
de Somosierra ha condicionado toda su
historia.
Buitrago está dotado de una densa red de vías pecuarias
que delata la importancia histórica de estos parajes en el
sistema de transhumancia que desde la Baja Edad
Media rigió en gran medida la economía agraria de
la Meseta Central de España. El eje de la
misma lo constituyen las cañadas reales de Velayos
y San Lázaro, que atraviesan el término de
norte a sur.
El Berrueco
El Berrueco es un municipio situado al norte de Madrid
en la prolongación más oriental del macizo granítico de la
Cabrera. El relieve de este término es muy
accidentado. Sus altitudes oscilan desde los 1176 m. del
Pico de las Vacas hasta los 865 m. de cota
aproximada del pantano de El Atazar. Al
oeste se localiza el cerro de Las Cabreras,
con varios afloramientos rocosos por encima de los 1500 m.
que constituyen auténticos hitos pétreos paisajísticos.
También destacan el cerro del Moro y la Atalaya
del Berrueco (1030 m.) que forman parte de la cuerda
divisoria de aguas entre los ríos Lozoya y
Jarama.
El terreno es de naturaleza rocosa y pedregosa. Se
localizan varias canteras de granito y una mina de plomo
argentífero sin explotar. Destacan también en el término
numerosos manantiales y fuentes famosas por sus finas
aguas, de las que sobresalen la del Hornillo, el
Ortigal y Matalobos. En el entorno próximo al
núcleo urbano se encuentra una gran dehesa boyal con
numerosos fresnos.
La actividad económica principal se encuentra en el sector
terciario ya que el pueblo se ha convertido en la última
década en un atractivo lugar de veraneo.
Garganta de los Montes
Su red hidrográfica es bastante rica. Destacan
principalmente la cola del pantano del Ríosequillo,
perteneciente a la red de embalses que abastecen la
capital: el río Lozoya, así como numerosos arroyos,
regueras y manantiales.
En cuanto a El Cuadrón, actual anejo de Garganta,
es un asentamiento situado al noroeste del núcleo
principal, del que lo separa el monte Cuadrón.
Está atravesado por tres cañadas: la Cañada Real
Segoviana, la Cañada de La
Pajarilla y la Cañada del Chaparral.
También está surcado por numerosos cordeles y veredas
entre los cuales destacan: el Cordel de la Fuente,
el Cordel del Horcajuelo, el Cordel de
Lozoyuela, el Cordel de los Colladillos, el
Cordel de los Puentes y la Vereda del Carril.
Lozoyuela, Navas de Buitrago y
Sieteiglesias
El municipio de Lozoyuela comprende tres
núcleos de población: Lozoyuela, Las Navas de
Buitrago y Sieteiglesias que fueron
independientes entre sí hasta 1973, momento en que
se fusionaron formando un solo término municipal.
Los arroyos más importantes que discurren por el término
son el arroyo Jóbalo, el Recombo y los
arroyos de La Nava de la Alameda.
Los tres núcleos están asentados en zonas llanas.
El medio natural es típico de la comarca de dehesas,
prados y huertos, así como berrocales y arbolados que
conceden al lugar atractivas calidades paisajísticas y un
alto valor ecológico.
El territorio de Lozoyuela-Las Navas-Sieteiglesias
ha sido surcado desde antiguo por numerosas vías
pecuarias. Esta red incluye dos Cañadas Reales,
las de Manzanares y de la Fuente del Lagarto, que
discurren de este a sur por el oeste, respectivamente. De
ellas se bifurcan una colada y dos cordeles, uno de los
cuales -el de la Peña del Santo- atraviesa el casco
de Sieteiglesias.
Canencia
El término municipal de Canencia se localiza en
al zona norte de la Provincia de Madrid, en la
cuenca del río Lozoya, ocupando un pequeño valle
orientado al norte , entre dos estribaciones de la
Sierra de Guadarrama: Mata de los Ladrones y
Peña Gorda. Por dicho valle discurre el arroyo
de Canencia, afluente del Lozoya.
El núcleo de población se asienta en la ladera de
orientación oeste del valle, junto al arroyo Ortigal
y cerca de un reguero denominado Matallana. Estos
dos cursos de agua vierten en el arroyo Canencia,
cerca de pueblo y mantienen un pequeño caudal en verano.
El medio natural es de una importante calidad paisajística
y el núcleo está rodeado por una zona de prados que
alternan con huertas cercadas. En el este hay pastizales y
se cultivan cereales; hacia el sur se encuentra una
importante vegetación formada por robles, chopos, piornos,
acebos y extensos zarzales.
La principal fuente de riqueza de Canencia es la
ganadería, basada, sobre todo, en la cabaña de vacuno.
Esta actividad tradicional es ahora complementada con el
trabajo en el sector de la construcción que absorbe un
buen porcentaje de la población activa.
Pinilla del Valle
Pinilla del Valle, junto con
Rascafría, Alameda, Oteruelo y Lozoya,
se encuentra enclavado en el Valle Alto, en
un paraje natural de extraordinaria belleza. El valle es
amplio y despejado, situado a unos 1100 m. de altitud y
delimitado por dos cadenas montañosas: la septentrional,
divisoria entre Madrid y Segovia, en la
margen izquierda del Lozoya se extiende desde
Cotos al Portachuelo de Navarredonda,
con altitudes que oscilan entre 1800 y 2200 m. y sus
cumbres nevadas gran parte del año. Los pasos a Segovia
de producen por los puertos de Cotos, El
Reventón, Malgosto y Navafría.
Por el sur el Valle se cierra en su parte más alta
por la cuerda Larga, con la cumbre de Najarra (2015
m.) en su extremo oriental cerca ya del Puerto
de La Morcuera que es el acceso natural
al Valle desde Miraflores, suavizándose
posteriormente la línea de cumbres entre el Pico de El
Espartal (1733 m.) y la Cachiporrilla (1619
m.).
Tanto Pinilla como el resto de los pueblos del
Valle Alto se encuentran situados en la margen
izquierda del río, en la ladera orientada al sur. El
término municipal de Pinilla comprende una estrecha
franja de terreno, perpendicular al río y comprendida
entre los límites naturales que marcan las líneas de
cumbres. Por ello, se encuentran en el mismo todos los
componentes geográficos del Valle con sus altas
cumbres, monte alto y suaves laderas que llegan dulcemente
a los llanos del fondo del valle. El pueblo se asienta en
la cabecera del Embalse de Pinilla,
destacable elemento paisajístico y comienzo de una de las
redes de abastecimiento de agua a Madrid Capital.
Riegan además el término varios arroyos que corren por la
ladera hacia el centro del Valle y vierten sus
aguas en el Lozoya o en el Embalse.
En las faldas de la Sierra destacan las enormes
extensiones de bosques de rebollos y algunas encinas. Las
partes llanas están dedicadas a pastos y abundan también
los fresnos y álamos. La ganadería, importante fuente de
riqueza, se encuentra en regresión. La agricultura,
siempre ha sido menos importante que la ganadería y la
explotación del bosque. Actualmente se mantienen algunos
cultivos de regadío y pequeñas huertas para el consumo
doméstico, integradas en el tejido urbano.
Respecto al origen del topónimo, algunos autores lo
relacionen con los "muchos y buenos pinos que había en el
lugar", lo que no parece corresponder a la realidad.
Otros, como Jiménez de Gregorio
entienden que procede de Pinilla, "planta labiada
de flores amarillas, viscosas y que despiden un olor
parecido al pino".
Rascafría
Rascafría, junto con su anejo Oteruelo y
Alameda y Pinilla del Valle, se
encuentra enclavado en la más alta del Valle del Lozoya,
en la parte noroccidental de la Comunidad de
Madrid, en la Sierra de Guadarrama,
en un paraje de extraordinaria belleza. El valle es amplio
y despejado, situado a unos 1100 metros de altitud y
delimitado por dos cadenas montañosas: la septentrional,
divisoria entre Madrid y Segovia, en la
margen izquierda del Lozoya, se extiende desde
Cotos al Portachuelo de Navarredonda,
con altitudes que oscilan entre 1800 y 2200 metros y sus
cumbres nevadas gran parte del año. Los pasos a Segovia se
producen por los Puertos de Cotos,
El Reventón, Malgosto y Navafría.
Todos los pueblos del Valle Alto se
encuentran situados en la margen izquierda del río, en la
ladera orientada al sur. El término municipal de
Rascafría, con 150,30 kilómetros cuadrados es el de
mayor extensión de la zona y comprende dos núcleos de
población, Rascafría que es la cabecera municipal,
y Oteruelo del Valle. El
Monasterio de El Paular está
emplazado a 2 km. del casco de Rascafría. Es
también el municipio más occidental el Valle, ocupando su
su cabecera. Su límite sur discurre por la Cuerda
Larga, en donde se elevan las cumbres de
Guarramillas, Valdemartín y la Cabeza de
Hierro (2383 m). Al norte de estas cumbres nace el río
de la Angostura que más tarde toma el nombre de
Lozoya. En él vierten numerosos arroyos: por la
derecha, el Guarramillas, el de los Cerradillos,
el de los Machos y el de la Najarra, que
llegan al río a través de profundas gargantas; por la
izquierda destaca el arroyo de la Umbría que,
procedente de Peñalara, recoge las aguas de los
arroyos de la Pedriza, el Berzal, el de los
Pájaros, etc.
A los numerosos arroyos y torrenteras hay que añadir las
lagunas glaciares de Peñalara, las Cinco
Lagunas y de los Pájaros.
El territorio, de alto valor paisajístico, es bellísimo,
encontrándose poblado de espesos bosques de robles y
pinares que alternan con prados. Entre estos parajes
naturales se puede destacar la Cueva de la Mora,
situada en el arroyo de las Cocinillas, que
constituye un lugar interesante y pintoresco. La fauna es
rica y variada.
Alameda del Valle
El término municipal de Alameda del
Valle se encuentra situado al nordeste de la provincia
de Madrid, no lejos del puerto de Malagosto,
paso natural de los Montes Carpetanos,
división geográfica entre las dos Castillas. Junto
con Rascafría, Lozoya y Pinilla del Valle,
conforma el Alto Valle del Lozoya, espacio natural
unitario que se extiende entre la vertiente sur de la
Sierra del Guadarrama y la vertiente
norte de los altos del Hontanar. En su zona central
el terreno llano, y de buena calidad, está cruzado de
suroeste a noroeste por el río Lozoya; en ella
abundan los prados de riego con numeroso arbolado de
ribera, álamos, chopos y fresnos, así como encinas,
algunos olmos y zarzas. Las montañas que lo rodean
alcanzan los 2.000 metros de altitud. En sus laderas crece
el pino silvestre mezclado con el enebro rastrero y el
rebollo. En las cumbres más altas sólo se encuentra césped
de alta montaña.
Alameda ocupa una estrecha franja perpendicular al eje del
río Lozoya y su núcleo de población se asienta en
la margen izquierda de éste. Es un municipio rural, de
tradición agropecuaria, con pequeñas propiedades cercanas
al núcleo donde se alternan los prados con los frutales y
el cultivo de hortalizas. Los cereales son cultivos en
retroceso que van siendo paulatinamente sustituidos por
pastizales o incluso por eriales. |
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¿Qué Visitar?
Monumentos
-
Ermita de Nuestra Señora de la
Soledad
-
Iglesia
parroquial de Santa María de las Nieves
-
Iglesia Parroquial de San Pedro
-
Ermita de la Soledad
-
Iglesia parroquial de Santa
Catalina
-
Iglesia parroquial de San Nicolás
de Bari
-
Iglesia de San Pedro in Cathedra
-
Iglesia de San Sebastián
-
La Fragua
-
Iglesia parroquial de San Vicente
Mártir
-
Iglesia parroquial de Santa Ana
-
Iglesia parroquial de San Andrés
-
Iglesia parroquial de Santo
Domingo de Silos
-
Iglesia parroquial de la Purísima
-
Ermita de Nuestra Señora de la
Soledad
-
Fuente árabe
-
Lavadero y fragua
-
Conjunto urbano de Berzosa del
Lozoya
-
Iglesia parroquial de la Asunción
de Nuestra Señora
-
Iglesia parroquial de Santo Tomás
-
Iglesia parroquial de la
Inmaculada
-
Corte del Berraco
-
Calle del Arco
-
Iglesia Parroquial de San Miguel
-
Iglesia Parroquial de San Mamés
-
Parroquia de El Salvador
-
Ayuntamiento de Lozoya
-
Antiguo Convento
-
Iglesia Parroquial de San Pedro
Apóstol
-
Iglesia de Santa Catalina
-
Recinto Defensivo
-
La Parroquia de Santa María
-
Puente viejo de Buitrago
-
Iglesia Parroquial de Santo Tomás
Apóstol
-
Iglesia parroquial de San Pedro
-
El Potro de la Garganta de los
Montes
-
Ermita de Ntra. Sra. de los
Prados
-
Iglesia parroquial de San Nicolás
de Bari
-
Iglesia parroquial de San Pedro
Apóstol
-
Ermita de la Virgen de la Soledad
-
Parroquia de Santa María del
Castillo
-
Ermita del Santo Cristo
-
Iglesia parroquial de San Miguel
-
Ayuntamiento de Rascafría
-
Iglesia parroquial de San Andrés
Apóstol
-
La Casona
-
Antigua Casa de Postas
-
Serrerías Belgas
-
Iglesia Parroquial de Santa
Marina, Virgen y Mártir
-
Casa Consistorial de Alameda del
Valle
para más información ver en
monumentos
Museos
para más información ver en museos
Rutas
-
El Abedular de Somosierra
-
Por los bosques de Somosierra
-
Por el viejo camino a Horcajuelo
y las huertas
-
De la ermita de la Soledad a la
de Nazaret. Las Praderas
-
Por la Dehesa Boyal
-
Ruta cultural por Montejo
-
Camino de la ermita de Nuestra
Señora de los Dolores
-
Por el cordel de la Cañada,
camino a Prádena y vuelta por el arroyo de las
Cabrilas
-
Por el camino de las Pinillas
hasta el molino y vuelta por la dehesilla
-
Ruta cultural por Horcajuelo
-
Senda por las eras y la pila de
riego
-
Senda de molino a molino
-
Senda por las carboneras de la
Dehesa boyal
-
Ruta Cultural por La Hiruela
-
Por tierras de Buitrago
-
Caminando por los Llanos y los
Lomos
-
Rodeando la dehesa boyal Lomo
Peral
-
Por la Cañada de las Merinas
-
Ruta cultural por Prádena
-
Visita a los Pantanos del Bajo
Lozoya
-
En Bici por el Alto Lozoya
para más información ver en rutas
Naturaleza
para más información ver en parques
naturales |
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Interes natural
El Hayedo de Montejo
El Bosque de Hayas de Montejo, es uno
de los ecosistemas más destacables de la
Comunidad de Madrid ya que representa los
restos de la vegetación caducifolia centroeuropea
que, ocupó una superficie más extensa en el
pasado, y que actualmente sólo algunos lugares
privilegiados como este pueden mantener por sus
condiciones climáticas. Los hayedos, son bosques
con características de otras latitudes, y llegaron
a Montejo en épocas lluviosas postglaciares,
procedentes de Centroeuropa. El hecho de
que actualmente se conserve es debido al
microclima existente en esta zona, que le es
favorable, puesto que se trata de una ladera
umbría, y una orientación capaz de captar las
masas de aire húmedo que en dirección NO-SE chocan
contra la Sierra
El
hayedo está limitado en su parte inferior por el
río Jarama, en su ribera la vegetación está
formada por brezos, abedules, serbales, cerezos
silvestres, etc. En las laderas las hayas aparecen
formando grupos puros, aunque generalmente se
encuentran mezcladas con roble albar y rebollo que
son dominantes en otros lugares de la sierra. Otra
especie característica en el hayedo son los
acebos, que aparecen salpicados y sirven de cobijo
y alimento a algunas especies animales. La fauna
no es la característica de un hayedo, debido a su
pequeño tamaño, aunque sirve de refugio a jabalís
y corzos, y en invierno a perdices y pito negro.
En los árboles se pueden contemplar dos aves como
son el trepador azul y agateador común. |
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Fiestas
Somosierra
Las Fiestas de Ntra. Señora de la Soledad
en agosto, con festejos taurinos, revistas con
vedettes, música y baile.
Montejo de la Sierra
Primera semana de septiembre, fiesta de la
Virgen de Nazaret con procesión, baile,
concursos infantiles, caldereta,
representaciones, exposiciones.
29 de mayo, Romería de
Nuestra Señora de Nazaret, una vez preparada
la virgen, a las 12 de la mañana se voltean
las campanas de la iglesia y se saca a la
virgen a hombros en dirección a la Ermita. La
plaza se llena de gente, las mozas y los
guitarreros se visten de serranos. Los niños
que han hecho la primera comunión se arriman a
la Virgen.
A mitad del camino del pueblo a la Ermita se
hace un descanso y los guitarreros tocan unas
jotas.
Una vez descansados se reanuda la marcha con
la Virgen a hombros y se va rezando el
rosario. Cuando se llega a la Ermita empieza
la misa, al terminar la misa se subastan las
varas y los obsequios que la gente a ofrecido
a la virgen.
Después de terminar con el sorteo, la gente se
pone a comer en corros con la familia, acabada
la comida, los guitarreros tocan jotas y la
gente baila hasta que termina la tarde.
La Fiesta de Judas
celebrada en cuaresma los mozos realizan una
hoguera en la que queman muñecos de paja que
hacen de judas.
Robregordo
En agosto se celebran las Fiestas de La
Virgen y San Roque con procesión, verbena y
bailes tradicionales.
Horcajuelo de la Sierra
Las Fiestas de San Antonio hacia el 13 de
junio, con procesión, orquesta, juegos
infantiles, caldereta y espectáculo
pirotécnico.
El Día de la Ascensión en mayo se engalanan
las calles con altales, y son recorridas por
el párroco en procesión.
Las Fiestas de Verano en agosto
Horcajo
En agosto, las Fiestas de San Roque con
procesión y subasta de varas, baile, juegos
infantiles, caldereta y actividades
deportivas.
Braojos
Entre diciembre y enero, se celebra "La
Pastorella", danza de pastores que data del
siglo XV, con atuendos tradicionales, donde se
recupera la música tradicional, con el empleo
de huesos, almirez, botella de anís,
triángulo, panderetas y bombo.
En septiembre se celebra la festividad de la
Virgen del Buen Suceso, con procesión, subasta
de varas y procesión hasta la Ermita. Además
verbena, baile, concurso de fotografía y
campeonato de calva.
Los grupos de Jotas "La Enremada" y de Música
Tradicional "Santuil", participan en
encuentros de música y danza.
En agosto se realiza el Concurso Popular de
Calva.
Madarcos
Se celebran las Fiestas de Santa Ana en julio
con misa, procesión, música y caldereta.
Las Fiestas del Santo Ángel en marzo se
celebra con una misa, la tradicional
procesión, y se invita a todo el pueblo a
galletas.
La Serna del Monte
En agosto se celebran las Fiestas de San
Agustín donde se prepara una verbena, se hace
la Ronda a las Mozas, un concurso de dibujo
infantil y concurso de disfraces.
En junio las Fiestas de San Antonio se celebra
con misa y procesión.
Prádena del Rincón
Las Fiestas de la Virgen del Carmen en
julio, con misa, procesión, orquesta, juegos
tradicionales, campeonatos de cartas, tiro al
plato y campeonato de fútbol sala.
Puebla de la Sierra
En el segundo fin de semana de septiembre
se celebra las fiestas de la Virgen de los
Dolores con la celebración de la misa,
procesión y típica subasta de varas. También
hay juegos tradicionales, concursos de
disfraces y jotas, grupos musicales y
caldereta el domingo.
Por San Isidro se celebran además de la
procesión el reparto de "Tacicos" o pan de
anises, y subasta de rosquillas de San Isidro,
adornadas con lazos y colgadas de un palo.
El Día de la Botarga, en carnavales, consiste
en vestir una vaquilla el sábado por la
mañana, corre toda la tarde, y por la noche
hay una cena común. El domingo se sangra la
vaquilla, y se degusta sangría.
En Febrero se celebra el día de San Marcos con
la entrega de pan de anís.
Entre los días 10 y 15 de agosto se hace un
Encuentro Musical.
Berzosa del Lozoya
Se celebra la Asunción de Nuestra Señora y
San Roque en Agosto, con misa, procesión y
subasta de varas. Hay baile, juegos infantiles
y tradicionales.
En Carnaval, además de los disfraces que
llevan los habitantes, se viste a la vaquilla.
En noviembre, en torno a San Martín, día 11,
se hace la matanza del cerdo, con degustación
de los productos, y se planta un árbol.
Gascones
La Fiesta de la Virgen del Rosario en octubre
se celebra con una comida comunal, misa y
procesión.
En agosto las Fiestas de Verano se celebran
con música y baile, juego de calva, tiro al
plato, bolos y concurso de motocross.
Villavieja del Lozoya
Las Fiestas de la Inmaculada trasladadas
al mes de agosto, se celebra con una romería
en el paraje de las Huelgas, a unos 500m. del
pueblo, con procesión de la Virgen en un carro
adornado, desde el pueblo hasta las Huelgas
donde se celebra una misa al aire libre, y se
interpreta música tradicional, (tamboril y
gaita), hay bailes tradicionales (jotas) y una
comida popular gratuita.
La Fiesta Patronal de la Virgen de la
Inmaculada se mantiene en diciembre a pesar de
la celebración de agosto, en ella se realizan
actuaciones culturales, pasacalles, cabezudos,
música y baile con tambor y gaita, limonada y
chocolate.
En enero se celebra la Fiesta de la Vaquilla
en la que se realiza la "Sangre de la Vaca",
que es una bebida caliente hecha con vino y
frutas como higos, limones y manzanas)
Navarredonda
Las Fiestas de San Miguel en septiembre se
celebran con juegos tradicionales, vaquillas y
música.
Las San Mamés en agosto es festejado con
vaquillas, ronda y caldereta. Por la mañana se
ofrece limonada gratis, y por noche whisky.
Lozoya
En octubre las Fiestas de la Virgen de la
Fuensanta con juegos tradicionales,
espectáculos taurinos, encierros, cadereta y
concurso de disfraces.
San Sebastián en enero donde se viste una
vaquilla, se pide aguinaldo y se reparte pan y
chorizo a cada vecino.
La Fiesta de El Salvador en agosto se celebra
con juegos infantiles y tradicionales, tiro al
plato y baile.
El último domingo de mayo se sube a la virgen
en procesión a la ermita, en la llamada
Romería de la Virgen de la Fuensanta
celebrándolo con comida y bailes, y el último
domingo de septiembre se baja hasta la
iglesia.
Gargantilla del Lozoya
Las Fiestas de San Benito en marzo, se
celebra en Gargantilla, con música tradicional
de gaiteros y tamboriles.
En Agosto, Las Fiestas de Verano se celebran
con baile, música, juegos infantiles, partido
de fútbol de solteros contra casados y
competiciones de cartas.
En Pinilla, en el mes de mayo se celebran las
Fiestas de la Santísima Trinidad con música y
baile.
Robledillo de la Jara
En octubre se celebran las Fiestas de la
Virgen del Rosario con procesión, subasta de
varas, baile, exposiciones, campeonatos de mus
y de brisca.
En agosto las Fiestas de Verano consisten en
pasacalles, concursos infantiles, verbena con
orquesta, comida social, y discoteca en la
casa cultural.
El Atazar
La Cruz de Mayo, con misa y procesión.
Juegos infantiles y tradicionales, y baile.
En noviembre, las fiestas de Santa Catalina de
Alejandría, con procesión, baile y homenaje a
la tercera edad.
La Fiesta de Verano, en agosto, se realiza
teatro, encuentro de música, diversos
campeonatos, baile y concurso de calva.
Buitrago
El Belén viviente, en navidad, puede
llegar a hacer dos representaciones diarias,
según el público, donde se presentan 24
escenas durante un recorrido de 1.300 metros,
por el casco antiguo. Participan 180 actores,
30 técnicos y 40 o 50 personas de apoyo.
Las fiestas de Nuestra Señora de la Asunción y
San Roque, se celebran en torno al 15 de
agosto, con misa y procesión como actos
litúrgicos, y encierros, novilladas, juegos
tradicionales e infantiles, competiciones
deportivas y verbena.
Próximo al 14 de septiembre, se celebra el
Santísimo Cristo de los Esclavos y Virgen de
los Dolores, con procesión, encierros,
novilladas, baile, caldereta y concurso de
bailes tradicionales.
El día del Corpus Christi, se engalana la
calle de la Villa con mantones, arcos y
altares de descanso. Se representa la Ultima
Cena en la Plaza del Castillo.
La Coral "Santa María del Castillo" representa
villancicos en Navidad, conciertos de zarzuela
y recopilaciones del folclore de la Sierra
Norte de Madrid.
El Berrueco
En Navidad, por primera vez en 1999, se
representa el Belén Viviente el día 26 de
diciembre a partir de las 18:00
En mayo se celebra la Virgen de los Remedios,
con procesión, diana floreada, juegos
infantiles, orquesta, concurso de calva,
fútbol sala y cantería.
Vía Crucis el Viernes Santo con hogueras en
casa paso.
Fiesta de Verano en agosto con Baile.
El 30 de abril, los mozos colocan "El Mayo" o
palo por la noche y se adorna. Hay bailes.
En Carnaval, hay disfraces y recorrido por las
calles, con chocolatada para los niños,
entierro de la sardina, y vaquilla decorada
por las mujeres.
En torno al segundo fin de semana de mayo, se
celebra el Concurso Regional de Cantería de El
Berrueco, donde existen dos modalidades:
Despiece de bloque para chapado y labrado de
piedra.
Garganta de los Montes
En San Isidro se realiza una romería hasta
el lugar donde se ubicaba la Ermita de Ntra.
Señora de los Prados, invitando a todos los
presentes a queso, pan y vino.
Las Fiestas de Ntra. Señora de los Prados el
primer domingo de octubre, se celebra con
pasacalles, baile, campeonato de juegos
tradicionales, festival de música, danza y
teatro.
En El Cuadrón, las Fiestas de Ntra. Sra. del
Pilar con Misa, Procesión y verbena.
Lozoyuela, Navas de
Buitrago y Sieteiglesias
Las Fiestas de la Virgen de la Soledad
celebradas en septiembre, se divide en tres
días; el primero se dedica al niño, el segundo
hay baile y procesión, y el tercero baile al
mediodía y paella.
En diciembre las Fiestas de San Nicolás de
Bari con baile y teatro, además de la
procesión.
En julio se homenajea a los veraneantes en las
Fiestas de Verano con tómbola, empanada,
limonada y actuación del grupo local de jotas
"Relaños".
En las Navas de Buitrago se celebra la Fiesta
de la Santa Cruz en mayo, donde se realiza una
procesión, y se acompaña de juegos
infantiles.
Canencia
El segundo fin de semana de octubre se
celebran las fiestas de la Virgen del
Castillo.
En Semana Santa, la Procesión del Arado donde
los hombres forman la cruz de cristo, con
arados romanos.
El Carnaval se celebra con la aparición de los
"Morandangos" y el Ayuntamiento proporciona
todos los elementos para disfrazase.
En enero se viste a La Vaquilla con un armazón
de madera y cencerros. Con vino, que se ofrece
a la gente, se simboliza la sangre de la
vaquilla.
Pinilla del Valle
Las Fiestas de San Miguel en septiembre se
celebra con verbena, juegos infantiles y
tradicionales y sardinada.
La Virgen de la Concepción se celebra en mayo
con música de dulzaina y bailes tradicionales.
Por la mañana en el recinto de la ermita y por
la tarde en la plaza.
Las Fiestas de San Pablo en enero se celebra
con diversos convites: a los cabezas de
familia, a las mujeres y a los mozos.
Rascafría
Fiesta de San Isidro, Misa, Procesión,
Bailes y aperitivos (Fiesta de Interés).
Fiesta de la Virgen de Gracia y San Roque en
Agosto, y San Andrés en Noviembre.
Travesía de la Laguna de Peñalara. Travesía a
nado de la gélida laguna, en agosto. Se trata
de la competición de este tipo más antigua de
España.
Alameda del Valle
Fiestas de Santa Marina en julio, con misa
y procesión el 18 de julio y baile el fin de
semana más próximo.
En septiembre las Fiestas de Natividad de la
Virgen María, con Procesión y Verbena.
En la Ermita, fiestas de Santa Ana en Julio,
con Procesión, llevando a la Virgen de la
iglesia a la ermita y posterior comida,
verbena, juegos infantiles y bailes.
En febrero, por la Virgen de las Candelas, el
Ayuntamiento invita a cerveza y jamón. |
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