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Historia
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Aiguamúrcia
Las dos hitas históricas iniciales son los castillos de
Albà y el de Selma, que abarcaban todo el
término, salvo de los Ordes, que dependía de
Montagut.
El castillo de Alba fue repoblado antes del 978 para
la iglesia de Barcelona, que se reservó el dominio
superior del castillo. A mediados del s. XII, cuando se
estableció dentro del término, la comunidad de Santes
Creus, eran feudatarios Albert de Castellvell y
Guillem d' Ollers, y las familias Espiells y
Albà, ésta última con residencia en el castillo.
A finales del s. XIII, la iglesia de Barcelona pierde
el dominio sobre el castillo y queda como señorío de la
familia Albà, a la cual sucede Bertran de
Gallifà. Más tarde, pasa a la familia Sant Vicenç
y después, por alianza, los marqueses de la Manresana,
que tuvieron el dominio hasta el s. XIX.
Desde el s. XII, el antiguo dominio del castillo se había
fraccionado en diferentes dominios y cuadros, entre los
cuales Santes Creus, Aiguamúrcia y les Pobles,
que desde el 1179 pasaron a depender de la jurisdicción de
los abades cistercienses.
El castillo de Selma fue cedido, el año 977 o 978, en
feudo por el obispo de Barcelona a Guitard de Mura,
que había construido un castillo. El año 1142, Guillem de
Sant Martí cede el castillo y el término a los
templarios, y el año 1171 el obispo de Barcelona les
cede también los derechos que tenía sobre la parroquia.
Los templarios crearon la Comanda de Sant Cristòfol
de Selma y, al extinguirse la orden. el término pasó a
los hospitalarios.
Durante la guerra contra Joan II, el castellano
hospitalario de Selma siguió fiel a la Generalitat.
El 1834 se refugió el jefe carlino Romagosa, que fue
fusilado junto con el rector del pueblo. El 1847 el castillo
de Selma se encontraba ya en ruinas y el 1930 el
pueblo ya era abandonado.
El pueblo de Aiguamúrcia se origina dentro de la
antigua jurisdicción de Albà. El año 1179, Eimeric
de Espiells y Bernat de Albà, disputaban su
jurisdicción en el Monasterio de Santes Creus, pero
entonces fue siempre más un lugar de dominio del
Monasterio.
Hay dos versiones sobre el origen del nombre del pueblo. La
una la atribuye a un origen romano, ya que en aquel tiempo
las aguas del río Gaià estaban consagradas a la diosa
Murtra (uno de los nombres de Venus) y por eso
el lugar se llamó Aquae Murtra, que por evolución
natural se convertiría en el nombre actual. La segunda
versión también tiene origen en el río. Las aguas del
Gaià cuando llegan a la altura del pueblo se estancan y
pierden el verdor del fondo, es decir se marchitan o se
mueren. De aquí vendría la denominación de Aiguamúrcia
o Aiguamorta, que con el tiempo, se convertiría en
Aiguamúrcia.
La documentación antigua da a menudo otras variantes del
nombre, como la de "Dayna Murcia", el año 1192.
El pueblo de Santes Creus, formado básicamente por su
famoso monasterio, se originó con un grupo de 13 familias,
que el año 1843, pasada la etapa revolucionaria, se
instalaron en las casa de los monjes jubilados.
Sobre los otros núcleos de población actuales o deshabitados
que forman el municipio, se debe destacar como rasgo
histórico característico, su dependencia al Monasterio.
El origen del Monasterio se debe buscar, el año 1150, cuando
Guillem Ramon de Montcada y sus hijos dan a la
Abadia de la Grand Selva, al Llenguadoc, unas
tierras a Valldaura (Cerdanyola del Vallès),
para la construcción de un monasterio. El año 1152, éste
monasterio ya funcionaba, pero pronto los monjes buscaron un
lugar más apartado y, el año 1158, se trasladaron a
Santes Creus. Ya desde las primeras décadas el
monasterio tiene una gran vitalidad, avanzan las
construcciones y la biblioteca es ya importante.
Durante el s. XIII, el monasterio tuvo dos grandes abades,
que dieron impulso definitivo a la comunidad: Sant Bernat
Calbó, consejero de Jaume I, al cual acompañó
en las conquistas de Mallorca y Valencia, y el
abad Gener, que obtuvo la protección del rey Pere
III el Grande. Durante su abadiato cogió incremento la
vida cultural, la biblioteca y el escritorio, y se formó la
escuela historiográfica y épica.
Santes Creus tuvo un papel importante en la
fundación del Orden militar de Montesa, el 1319, que
substituyó en parte a los templarios.
A mediados de s. XV, Santes Creus había
culminado su expansión territorial y ejercía dominio
señorial sobre castillos, lugares y pueblos del Camp
de Tarragona y comarcas vecinas. Para aquellos años,
el conreo de la tierra que hasta entonces había sido directa
se convirtió casi del todo en aparcería y arrendamiento.
Los abades continuaron jugando un importante papel en la
política catalana, a pesar de la nueva condición de
Poblet como panteón real. Fueron consejeros los reyes y
estuvieron al lado de las instituciones catalanas, durante
las guerras que sucedieron. En el campo cultural se
impulsaron los estudios clásicos y la biblioteca se volvió
muy importante.
Con la incorporación el año 1617 a la Congregació
Cistercenca de Aragón, los abades dejaron de ser
vitalicios. Pero la verdadera decadencia no empieza hasta el
s. XIX, con la guerra de la Independencia. Durante el
Trienio Constitucional (1821-23) fue suprimida la
comunidad y se subastaron sus bienes.
La exclaustración obligó a los monjes, el año 1835, a
abandonar el monasterio, que fue incendiado y saqueado.
La recuperación empezó el año 1843, cuando el ex-monje
Miquel Mestre obtuvo la iglesia del monasterio para
trasladar su parroquia. Instaló trece familias de aparceros
en las casas de los monjes jubilados.
El año 1844 se creó la Comisión Provincial de Monumentos,
que empezó a trabajar siguiendo en la recuperación del
monasterio. Fue declarado Monumento Nacional el año
1921. El 18931 se creó el primer Patronado de Santes
Creus. La iniciativa quedó interrumpida por la Guerra
Civil. El año 1943, Santes Creus volvió a la
Comisión de Monumentos hasta que en el 1951 se
crea un nuevo Patronado, organismo que continua actualmente
bajo el patrocinio de la Generalitat, que se ha
convertido propietaria por traspaso del Estado Español.
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Alió
Se han encontrado restos de asentamiento humano anteriores
al período romano (probablemente íberos) y también restos de
un yacimiento romano, la cual cosa hace pensar en aquella
época. Alió era una villa romana de las muchas que
había esparcidas por el Campo de Tarragona.
El año 11544, se nombra ya la iglesia de Alió en una
bula Papal, y el 1165, Berenguer de Queralt
deja en testamento a su hija Sibil·la el castillo de
Alió, entre otros.
El año 1174, el arzobispo Guillem de Toroja dio el
lugar a Ponç de Bruguera para su repoblación. En la
susodicha donación no figura el castillo, a propiedad de la
familia Queralt. El 1207, el arzobispo Ramon de
Rocabertí compró a Ponç de Alió, hijo de Ponç
de Bruguera, (que había cambiado el apellido por el del
pueblo), la mitad del término. Más tarde, al morir Ponç
de Alió, el arzobispado compró la otra mitad del término
a su viuda, y el castillo de Alió quedó al margen de
éstas transacciones.
La propiedad y el derecho del castillo pasó a los condes de
Peralada.
La iglesia redondea la posesión de éste lugar, el año 1213,
cuando el rey Pere I cede definitivamente los
derechos y jurisdicciones que tenía sobre el término.
Alió pasó, el año 1330, a formar parte de la
Comuna del Camp y, como miembro de ésta institución,
participó en todos los acontecimientos políticos y bélicos
que sucedieron en el Principado.
Se han encontrado restos de asentamiento humano anteriores
al período romano (probablemente íberos) y también restos de
un yacimiento romano, la cual cosa hace pensar que en
aquella época Alió era una villa romana de las muchas que
había esparcidas por el Camp de Tarragona.
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Bràfim
Los romanos fueron posiblemente los primeros pobladores del
término. En la finca conocida con el nombre de el Vilar
de Povill se han encontrado varios restos que
lo confirman.
El nombre de la villa es originario de la época de dominio
árabe, ya que figura en documentos del siglo X como
Abrahim, y en otros del siglo XVI como Abràfim
Bràfim, si bien de otros historiadores dicen que es de
origen judío y deriva del nombre Ibrahim.
El año 1159 el obispo de Barcelona, Guillem
de Torroja, otorgó carta de población.
El año 1428 fue fundado en la calle Mayor un hospital por
decisión testamentaria de Anton Rovira.
Bràfim ha sido una población eminentemente agrícola,
pero también ha tenido períodos con otras actividades
importantes: pelaires en el siglo XV, cría de gusanos de
seda en el siglo XVIII.
El año 1706 murió el noble patricio Joan Fans, amo
del Mas d' en Fans y barón de Vilardida, sin
herederos, y dejó todos sus bienes a favor de la iglesia
nueva de Bràfim, la cual gozó de un notable esplendor
y fue considerada en aquel tiempo como una pequeña catedral.
El 14 de diciembre de 1721 nació en Bràfim Marià Martí
Estalella, el cual fue obispo de Puerto Rico el
año 1762 y de Caracas el 1768, ciudad donde murió el
1792. Durante doce años viajó por la diócesis de
Venezuela, la cual cosa representó una gran tarea
pastoral además de una importante recopilación de datos
antropológicos que han servido para la edición de varios
volúmenes sobre la historia de éste país.
En la Guerra del Francés (1810), los franceses
ocuparon el pueblo y profanaron la iglesia. En el 1913
repitieron la ocupación con la quema de 23 casas.
De las guerras carlinas, Bràfim vivió varios
episodios y la iglesia y la rectoría sirvieron de
fortificación.
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Cabra del Camp
La villa fue un avance del Condado de Barcelona
(fachada de las montañas de Prades), en la
reconquista de la Cataluña meridional.
El castillo de Cabra es nombrado ya el año 980, en la
cesión que hizo Borrell II a su mujer Ervigi y
a su hijo.
Fue destruido junto con el poblado durante las razias
sarracenas del final del siglo X. En el siglo XI el término
fue adquirido por el monasterio genovés de Sant Martino
de Albenga. El 1160 pasó en parte al conde de
Barcelona y pronto se formó nuevamente un núcleo de
población que estuvo amurallado.
El año 1194, el rey Alfonso I impulsó un cambio de
ubicación del pueblo y le otorgó carta de población. El
traslado dio origen al actual núcleo de población.
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Figuerola del Camp
Los acontecimientos de la historia tienen presencia
dentro del actual término de Figuerola del Camp por
medio de importantes hallazgos arqueológicos de la época
neolítica en la cueva sepulcral llamada "Cova del Gat",
la cual cosa indica que el territorio ya se encontraba
habitado.
La historia documentada de Figuerola se inicia a
finales del siglo X con el documento de donación del
castillo de Cabra, otorgada por el conde Borrell
II a Ervigi, el año 980, donde se nombra por
primera vez el topónimo de Figuerola haciendo
referencia a un territorio habitado.
En el siglo XII, tenemos constancia escrita del Castillo
de Figuerola (1188), de la Iglesia (1194) y el año 1198
fue concedida la primera carta de población. Es en el siglo
XIII (1271) cuando Figuerola, junto con sus agregados
de Prenafeta y Miramar, pasa a formar parte de
la plena jurisdicción de Poblet y la mantendrá hasta
la enclaustración del año 1835.
Es en el siglo XIX cuando encontramos el mayor número de
habitantes; 885 habitantes el año 1887. Durante la primera
mitad del siglo XX se llevan a término la mayor parte de
obras de infraestructura y servicios básicos para la
población.
Miramar es un municipio agregado a Figuerola.
Desde tiempos medievales formaba una sola jurisdicción con
Prenafeta y Figuerola, pero a diferencia de
Prenafeta no fue separada de ésta jurisdicción, formando
aún hoy parte del municipio.
La iglesia parroquial es una construcción de diferentes
épocas. Hay restos de la antigua iglesia románica donde se
venera el apóstol St. Mateu. También hay un altar
dedicado al patrón de los excursionistas, St. Bernat de
Menthon.
El año 1174, Guillem de Claramunt dió carta de
población de los Garidells a sus hermanos Arnau
y Berenguer, reservándose algunos derechos, los
cuales pasaron por disposición testamentaria al
Monasterio de Santes Creus, el año 1229.
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Els Garidells
El año 1174, Guillem de Claramunt dio carta de
población dels Garidells a sus hermanos Arnau
y Berenguer, reservándose algunos derechos, los
cuales pasaron por disposición testamentaria al
Monasterio de Santes Creus, el año 1229.
El 1309 el lugar pertenecía a Saurina de Castellet,
de la cual pasó a Galceran de Montoliu, que instituyó
heredero del lugar, así como de la Pobla de Mafumet,
su hijo Bernat.
El 1391 el rey Joan I vendió la mitra tarragonina los
derechos y la jurisdicción que sobre els Garidells
poseía la corona. El territorio pasó de los Montoliu
a los Rosell. El año 1582 Jaume de Rosell
vendió el castillo y el término dels Garidells al
monasterio de Santes Creus. El municipio consiguió la
cifra máxima de 440 habitantes el año 1837 y en años
posteriores experimentó una fuerte bajada.
El municipio entró en el siglo XX con 239 habitantes,
que aumentaron a 267 el 1910. Desde entonces, la población
no ha dejado de menguar.
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La Masó
La tradición da como probable origen del pueblo de La
Masó la agrupación a lo largo del tiempo de diferentes
mazos que se encontraban en medio de las huertas.
Otra versión dice que el origen del pueblo se encuentra
en la instalación de unas casas de observación por parte del
marqués del Rourell para vigilar la acequia que
atravesaba el término de la Masó y que conducía las
aguas del Francolí a la población vecina. Sin duda,
éstas primeras casas serían lugares de observación donde
vivían los soldados y sus familias.
Las primeras noticias documentales sobre éstas tierras datan
del 1160, referentes al antiguo término del Codony,
que abarcaba los actuales términos del Morell, La
Masó, el Milà y Vilallonga.
Acabada la reconquista del Camp de Tarragona, el
Codony fue repartido, entre otros señores, al
Monasterio de Santes Creus, al Orden del
Hospital y al Orden del Templo. Según un artículo
del historiador Robert Vallverdú, el rey Alfonso I
cedió las tierras que abarcaban el término de la Masó
a Ramon Montcada, el año 1176, el cual al cabo de
pocos meses las pasó al Monasterio de Santes Creus,
en pagamiento de una deuda.
Al poco tiempo de la cesión empezaron los primeros
conflictos entre la iglesia y el Monasterio por razón de los
respectivos derechos. Al cabo de diez años se firmó una
concordia para los cobros de las décimas y primicias.
Según la historiadora Carme Plaza, después de la
Reconquista del Orden del Templo recolectó una parte
del Codony gracias a la donación del Mas de
Bellestar hecha por Berengue de Molnells, el cual
ingresó al Orden hacia el 1162, habiéndola recibido el 1157.
Según los límites nombrados en la donación, parece ser que
La Masó estaba abarcada.
En años sucesivos, el Orden fue ampliando su
patrimonio. A partir de 1181 se habla ya de una bajo-preceptoria
organizada, cambiando el nombre de Bellestar por el
de Rourell. Su período activo se extiende
aproximadamente desde el 1162 hasta el 1248, año en que los
templarios vendieron propiedades y compraron el castillo de
Pira al lado de Barberà.
La propiedad útil de éstas tierras pasó a mano de
particulares y permaneció la propiedad eminente a manos del
Capitolio tarragonés.
Según Emili Morera, la Masó fue dada el
siglo XII a Ponç de Montoliu y pocos años después
pasó a Santes Creus.
El año 1356 pertenecía a la Comuna del Camp. El
fogaje de 1365 le dio seis fuegos. A partir del siglo XVIII
fue espectacular y pasó a tener 275.
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El Milà
Según Coromines, el topónimo del Milà
tiene origen germánico.
Por otra parte, el historiador Emili Morera cree que
el Milà fue un feudo particular provinente de la
donación recibida el 1066 por Ponç de Montoliu,
nombrando la posibilidad que hubiese un castillo. En otro
lugar lo hace provinente de la parte del Codony
cedida por el arzobispo y el capítulo de Tarragona al
monasterio de Santes Creus, la cual cosa motivó
enfrentamientos hacia el 1188.
La
bula de 1194 nombra el Milà como propiedad de la
iglesia de Tarragona.
El año 1356 se sabe que formaba parte de la Comuna
del Camp y el 1365 se encontraba integrado en los
barrios de Tarragona.
El año 1391 el arzobispo Ennec de Vallterra
adquirió al rey Juan I todos los derechos señoriales
que tenía sobre el pueblo. Sobre el castillo del Milà
se tienen noticias ciertas que datan del año 1490, cuando se
encontraba habitado por Beatriu de Urrea,
posiblemente familiar del arzobispo Pere de Urrea,
defensor del rey Joan II.
Es hijo del Milà, Joan Martí y
Alanís, obispo de la Seu d' Urgell.
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Montferri
Desde el s. XII el municipio se llamaba Puigtinyós.
El año 1917 cambió el nombre, adoptándolo del antiguo
término y castillo de Montferri.
A pesar que el origen de Puigtinyós, como el de
Montferri, sea medieval, sólo el de Montferri
pertenece a la época romana, tal como lo demuestran los
restos romanos encontrados y el topónimo Montferri,
que indica que se extraía mineral de hierro del término.
Aparece el nombre por primera vez el año 1010, cuando
Adalbert de Albinyana hace donación al
monasterio de Sant Cugat del Vallès. El año
1072, se concede, por Bonfill Guillem y su mujer
Sicardis, carta de población a favor de Guillem Isarn
en la cual consta el castillo de Montferri y las
casas que le pertenecían.
Referente al término de Puigtinyós, la primera fecha
es del año 1214, cuando Guilleuma de
Castellvell hace donación a Alí de Salfores, para
que construya molinos en la cuenca del Gaià.
Guilleuma de Castellvell fue señora del
término hasta el 1228, que pasa a su hijo Guillem de
Montcada, el cual murió en la campaña de Mallorca,
el año 1229, dejando pagamentos a resultados de los
testamentos poco concretos, también sobre jurisdicción civil
y criminal, problemas de aguas comunales y sobretodo se tuvo
que enfrentar el descontentamiento de la propia comunidad de
Puigtinyós, completamente supeditada al monasterio.
Se sabe muy poco sobre la participación directa de
Puigtinyós en las guerras de los siglos posteriores. Lo
que se sabe de verdad es que, a consecuencia de la Guerra
del Francés, la población queda muy diezmada.
Durante la guerra de los siete años, se pronunció contrario
al bando carlista, pero su término, de geografía rota, fue
refugio y escondite predilecto de los carlistas.
Durante la desamortización de Mendizàbal, el año
1835-36, se subastaron por parte del Estado las fincas
pertenecen al monasterio y se formó dentro del término la
gran hacienda del castillo de Montferri, con el
nombre del castillo de Rocamora. El resto de
propiedades fue adquirida por pequeños y medianos
propietarios.
Vilardida es un antiguo pueblo que pertenece al
municipio de Montferri. Las primeras noticias son del
año 1009, en que al Tudó, conocido también como
castillo o torre de Vilardida, fue casa de los
señores del pueblo en el s. XVIII.
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Nulles
Todo y que el origen de la población es incierto, se
sabe que el año 1165 pertenecía a Guillem de Claramunt,
el cual la traspasó a Guillem de Reixac. La
consolidación del pueblo, parece ser que tuvo lugar cuando
el año 1208 Guilla de Banyeres y su
veguer Miró de Castellvell hicieron
donación a Guillema de Castellvell, la cual se
comprometió a construir un castillo y a poblar las tierras
con la cesión de casas y corrales.
El año 1920 consiguió su máximo de población, con 813
habitantes. Desde entonces ha conocido una gran bajada
continua.
Bellavista es un barrio agregado, situado cerca de
Nulles, en dirección a Valls. Una de sus casas
tiene grandes contrafuertes que le dan apariencia de
fortificación. El 1846 ya formaba parte del municipio de
Nulles. Actualmente funciona un restaurante y durante el
verano muchos forasteros tienen la segunda residencia.
Es interesante la Capilla de la Santa Creu,
pequeño edificio con campanario de espadaña y puerta
dovelada.
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Mont-ral
En la segunda mitad del siglo XII, el territorio de
Mont-ral pasó a ser dominio de los condes de
Barcelona. Después de la conquista del castillo de
Siurana, quedó incorporado al Condado de Prades,
ya desde el momento de su constitución. A principios del
siglo XIV formó parte de la veguería de Tortosa y, al
principio del siglo XVIII, antes del Decreto de Nueva
Planta, perteneció a la veguería de Montblanc.
Farena es un núcleo poblado, situado en un
ensanchamiento del río Brugent que ofrece un paisaje
único. Las casas que forman el pueblo están rehabilitadas y
mantienen la forma originaria de villa cercada. Encabeza el
pueblo la iglesia de Sant Andreu, originaria de la
época románica. En su interior se puede gozar de la
decoración mural que el pintor de Alcover, Anton
Català, realizó en el 1946.
Al Bosquet se llega desde Mont-ral,
siguiendo la carretera de la Mussara. El Bosquet
se sitúa bajo la pared rocosa de Montllats y está
formado por una docena de casas de arquitectura rural.
Muy cerca, en el lugar donde confluyen el río Sec
y el de la Font Fresca, está el pueblecito de l'
Aixàviga. Lo forma una sola calle, con casas de piedras
bien conservadas. Destaca una casa medieval, con portal
dovelado y ventanales, que fue residencia de verano de los
condes de Prades.
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El Pla de Santa Maria
El lugar ocupado por el Pla de Santa Maria, formó
parte originariamente del término del Castillo de Cabra.
Era poblado a mediados de siglo XII cuando ya existía la
iglesia de Santa Maria, motivo por el cual el pueblo
fue nombrado también, Santa Maria del Pla, todo y que
el 1178 recibía el nombre de Pla de Cabra. Éste
nombre en una u otra de las variantes acabó imponiéndose al
oficial de Villalba. El rey Alfonso I dio a
Berenguer de Vilafranca Locum
Illum Santae Mariae para que fundara y
repoblara el pueblo.
La construcción de la iglesia románica a finales del
siglo XII demuestra que el pueblo conoció un importante
crecimiento. En el siglo XIII tuvo encontronazos por
problemas de agua con Valls. El 1254 el arzobispo
Benet de Rocabertí marcó los límites del término.
El 1264 Bertran de Vilafranca cedía a la mitra el
lugar y el término del Pla que pasó a ser una señoría
compartida entre el arzobispo y el rey. El Pla donde
en el siglo XIV ya se documentaban judíos y sarracenos, fue
uno de los miembros más activos de la comuna, siendo la
primera villa que protestó por el repartimiento ordenado por
el arzobispo Rodrigo Tello para afianzar las obras de
fortificación de Tarragona. Durante la Guerra
Civil catalana, El Pla se mantuvo al servicio de
la Generalitat en desacuerdo de su señor el arzobispo
Pere de Urrea.
Durante la guerra dels Segadors se mostró en un
primer momento fiel a los castellanos. En cambio, el 1642,
el marqués de Hinojosa, jefe de una columna
castellana, hizo asediar una iglesia, degolló sus 40
defensores y permitió a sus tropas el saqueo y el incendio
del templo y las casas del arrabal del pueblo.
A finales del siglo XVIII, se construyó la iglesia
parroquial de Santa Maria, magnífico ejemplo de
estilo barroco con fachada decorada y un gran campanario de
planta cuadrada y torre octogonal con balaustres. Desde el
1808 somatén participó activamente en las campañas
contra los franceses. A mediados de siglo XIX disponía de
prisión y escuela. Tenía una fábrica de aguardiente y
producía esencialmente cereales, vino, aceite y avellanas.
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El Pont d' Armentera
La población tuvo, según parece, origen romano. Todo el
mundo cree que, desde un punto situado a unos 4 Km. al norte
de la actual villa, aprovechando la curva del río que pasa
encajado entre rocas, se construyó un lugar fortificado con
una esclusa para el embalse del agua. Desde allí arrancaba
el acueducto romano que llevaba las aguas del Gaià a
Tarragona.
La primera noticia documental sobre el Pont formó
se encuentra en la Carta de Población de Cabra,
datada el año 980. La repoblación, propiamente dicha, no
tuvo lugar hasta mediados del s. XI.
Durante los primeros tiempos, el Pont formó parte del
término del castillo de Querol, cedido a Guerau
Alemany de Cervelló, el año 1112, por Ramon
Berenguer III. El año 1229, Ramon Alemany de Cervelló,
que murió durante la conquista de Mallorca, dejó en
testamento algunos derechos que tenía sobre la villa del
Pont al Monasterio de Santes Creus para ayudar
con sus rentas al Hospital de Sant Pere que él mismo
había fundado en las puertas del monasterio.
Los últimos derechos que la familia Cervelló tenía
aún sobre la población fueron vendidos al Monasterio,
el año 1475, para poner fin a las continuas disputas que les
enfrentaba por el dominio del pueblo.
Durante el s.XIV, el Pont experimentó un notable
crecimiento demográfico y económico, motivado sobretodo para
la consolidación de una naciente industria textil, que se
encuentra ya nombrada en el s. XIII. El 1346, a petición del
Abad de Santes Creus, se le concede a
perpetuidad, el privilegio de celebrar mercado todos los
sábados. También durante éste siglo, la capilla de Santa
Magdalena, hasta entonces dependiendo de Querol,
se convierte en parroquia.
El proceso de industrialización de la villa fue en aumento
durante los siglos posteriores. La agricultura, con buenas
cosechas sobretodo de cáñamo, colaboraba en éste fuerte
crecimiento económico.
El año 1782, el conde de Floridablanca autorizó el
arzobispo Satinyàn a utilizar de nuevo el antiguo
acueducto romano que se encontraba en bastante buen estado,
si así lo creía conveniente.
Según explica la tradición, el año 1809, la población fue
atacada por los franceses y salvada milagrosamente por la
protección del Santo Cristo, que hizo confundir unos
tejidos puestos a secar al sol con un poderoso ejército. Los
franceses huyeron sin atacar. Otra versión sobre la devoción
al Santo Cristo le atribuye la protección contra las
pestes. El año 1842, el Pont, juntamente con
Selmella, asume su máxima cifra demográfica, con 1469
habitantes. A partir de aquel momento, el descenso es
continuo y el proceso de despoblación se mantiene a lo largo
de todo éste siglo y hasta ahora.
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Querol
Querol fue ocupado por las tropas francas hacia el año
950. La primera referencia documental se encuentra en una
carta del rey Lotari, datada el año 988.
El 993 pertenecía a Ansulf, becario condal de Gurb
que, en su testamento, dejó algunas tierras de sus castillos
de Montagut, Querol y Pinyana al
Monasterio de Sant Cugat.
El año 996, Sendred y su mujer Matressinda
vinieron, entre otros bienes, los tres castillos citados en
Hug de Cervelló.
El 1053, Guerau Alemany de Cervelló puso en homenaje
y bajo la autoridad de Ramon Berenguer I de Barcelona,
los tres castillos nombrados, además del de Pontils.
Éste homenaje fue repetido el 1062.
Los castillos formaban parte de la baronía de Cervelló
o de la Llacuna, y hacia finales del siglo XIII el
castillo de Querol se convirtió el centro de la
Baronia de éste nombre. La nombrada Baronia
estuvo siempre vinculada a los Cervelló, de los
cuales pasó alrededor del 1528 a la familia Barberà,
castellanos de Vilafranca del Penedès, y hacia el
1597 a los Saiol, los cuales lo tuvieron hasta el
siglo XIX.
El Castillo de Querol sufrió con el tiempo varias
vicisitudes y, finalmente, el 1835, una partida de liberales
lo cogieron y lo derribaron cuando estaba ocupado por un
grupo carlino.
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Puigpelat
Se han encontrado dentro del término restos romanos de
villas y sepulcros, la cual cosa hace pensar que el lugar se
encontraba habitado ya en aquella época.
El origen del pueblo, no se conoce con exactitud. Hay
indicios que hacen pensar que podría haber estado habitado
por judíos del s. XII, los cuales formaban parte de las
llamada Villas Judaicas, como lo eran también
Bràfim y Salomó.
Esto fue antes del 1205, en que se habría producido el
cambio de pobladores, y con ellos, el de nombre.
Sobre el nombre del pueblo, la leyenda, sin ningún
fundamento histórico, dio dos versiones: la una, como
que la población está situada sobre una colina con forma de
dos alas abiertas, se llama "Puig Pelat",
derivando más tarde a "Puigpelat". La otra versión
indica que proviene del nombre "Puig de Alà", de
origen musulmán.
Las dos versiones encuentran fundamento en el dibujo del
escudo municipal, donde figuran, además de la corona
y el anagrama de la Mare de Déu de l' Assumpció,
patrona del pueblo, una media luna y una figura que parece
ser dos alas abiertas con puntas elevadas.
La primera noticia documental cierta es que el término
formó parte de la comarca Hospitalera de Vallmoll, en
la cual consta que que había integrado el 1286 y se mantenía
aún el 1661, y el diezmo quedaba repartido entre el
comendador y el arzobispo.
El año 1632 la jurisdicción civil estaba bajo el dominio
del Orden de Sant Joan, pero la criminal la tenía el
Conde de Savallà. Ésta situación duró
hasta el 1719, cuando el rey retuvo secuestrados los
derechos sobre el término del conde.
El 1579, el arzobispo Antoni Agustí pasó la iglesia
de Puigpelat bajo la dependencia de Alió.
A finales del s. XVIII, el año 1789 se rehizo el acueducto
romano para llevar el agua de la mina de Puigpelat a
Tarragona. Durante el s. XIX, la población tuvo altos
y bajos demográficos por varios motivos. El s. XX se
caracteriza por su descenso demográfico.
-
Rodonyà
El castillo de Rodonyà parece ser que existía ya
el 1214, pero la primera noticia documentada data del 1310,
con motivo de la compra de Vilabella y del feudo de
Rodonyà por parte de Guillem de Rocabertí,
arzobispo de Tarragona, a Bernat de Centelles.
El año 1409 pasó a manos de los señores de Tamaruit.
El año 1721 se instaló un destacamento de Mossos d'
Esquadra que, juntamente con el de la Selva del Camp,
fue de los últimos en desaparecer.
Los últimos señores de la Baronia de Rodonyà fueron
los Vilallonga, también señores de Estarás,
que el año 1868 vendieron el castillo y todos sus bienes.
A finales del siglo pasado, el castillo fue comprado por un
vecino del pueblo y más tarde a ser propiedad del
Ayuntamiento.
La Riba.
En los alrededores de la cueva de les Gralles y
la cueva Cartanyà, se han hecho hallazgos de la época
paleolítica y neolítica, que indican excavaciones
arqueológicas (1999). Éstos restos tienen una antigüedad
aproximada de 2000.000 años.
También se han descubierto lápidas con inscripciones
romanas, que indican que por éste territorio pasaba la
Vía Aurelia, que comunicaba las comarcas pre-litorales
con las planas de Lérida.
No se conoce documentación que haga referencia a la
repoblación, ni a la donación del lugar de la Riba,
esto hace pensar que probablemente durante los siglos XII y
XIII, no fue objeto de ninguna donación global por parte de
los condes-reyes del Casal barcelonés, pero si que se
tienen noticias de la concesión de prerrogativas a
diferentes Señores.
En primer lugar consta la donación de un molino que Ramon
Berenguer IV, dio el 13 de julio de 1159, a Guillem
de Vilagrassa y a su mujer.
Agustí Altisent habla también de otros molinos de la
Riba, documentados entre el 1159 y los primeros años del s.
XIII.
El año 1177 el rey Alfonso el Casto hace cesión de
los castillos de Montblanc y la Riba a favor
de Guerau de Jorba, Saurina, su mujer y
Guillem de Alcarràs, su hijo, quedando en poder real la
mitad de los derechos y rentas.
La situación económica de Guerau de Jorba y
Saurina pasó por momentos angustiosos, circunstancia que
los obliga a empeñar, el año 1187, Montblanc y la
Riba, al rey. Antes de éste empeño los Jorba,
dejaron en testamento la villa de la Riba a su nieta
Gueraua, casada con Guillem de Cardona.
A finales del s.XII constan como señores del lugar
Guillem de Cardona, la reina Sança, viuda del
rey Alfons, y el arzobispo de Tarragona.
Por diferentes documentos de ventas y donaciones, sabemos
que durante el s. XIII y principios del XIV, tuvieron
derechos sobre la Riba, las familias Beliana,
Clariana, Cervelló y Vilanova.
El año 1324, Jaume II, creó el Condado de Prades,
para su hijo Ramon Berenguer, la Riba fue una
de las villas que quedaron incorporadas, pero con la
autorización real, Ramon Berenguer, la vendió pocos
días después a varios ciudadanos de Barcelona. El
Condado de Prades, recuperó la posesión de la villa,
años más tarde.
El fogaje de 1553, indica un total de 9 fuegos en la Riba.
En el siglo XVIII, hay un espectacular crecimiento
demográfico debido a la expansión general de la agricultura
y sobretodo a la fuerte huella de la industria papelera.
Éste incremento de población se mantiene durante los siglos
posteriores y hasta ahora.
Los personajes ilustres del pueblo han sido: el religioso
Fra Ignasi Carbó; el cardenal Isidre Gomà i Tomàs;
el profesor biblista Isidre Gomà i Civit, y el
geógrafo Josep Iglesies i Fort, entre otros.
La población celebra la fiesta mayor, el primer viernes del
mes de agosto, en honor de Sant Abdó y Sant Senén.
También es fiesta el último viernes de noviembre, festividad
de Sant Andreu.
Por su peculiar geografía, la Riba tiene muchos lugares
atractivos, dignos de visitar.
Son muy características y típicas sus fuentes.
También el trayecto que va desde la Riba hasta
Farena, unos 13 km, es un espectáculo imponente de
montañas, agua y naturaleza.
Los excursionistas disponen de infinidad de lugares para
visitar y los escaladores pueden practicar éste deporte, en
las paredes de la Penya Roja y en otras cinglas, con
la posibilidad de sojornar en el terreno de acampada "Terreno
de acampada La Riba", actualmente regenteado por la
Dirección Gral. De Juventud de la Generalitat.
El núcleo urbano, está formado por varios agrupamientos
urbanos: El Cap de la Riba, situado en la parte más
alta del pueblo. El Centro de la Villa, núcleo
general del pueblo. La Carretera, núcleo situado en
la ribera izquierda del Francolí, que se extiende a
lo largo de ésta vía de comunicación, actualmente la mayoría
de éstas casas están en mal estado, incluidas algunas en
ruinas. Un rasgo característico de éste núcleo, es el puente
que atraviesa las barriadas de un lado y otro del río. En
ésta zona está la Estación de tren, inaugurada el año
1862. Y finalmente el barrio de la Ràpita, al otro
lado de la carretera y de la vía ferroviaria. La iglesia
parroquial, situada en el núcleo central, y dedicada a
Sant Nicolau fue construida entre los años 1764 y 1770.
-
El Rourell
El nombre de Rourell es un derivado de roble,
árbol que se encuentra dibujado en el escudo del pueblo.
El lugar parece ser originariamente y por lo menos en parte
se encontraba integrado dentro del extenso término del
Codony. Fue dado entre los años 1150 y 1158 a
Berenguer de Molnells por parte de
Ramon Berenguer IV y del arzobispo Bernat de Tort.
Al ingresar Berenguer de Molnells al Orden
de los Templarios, hizo donación y desde entonces el
Rourell tuvo un papel importante dentro de la
organización templaria. Así se formó la Comanda del
Rourell, dependiendo de la de Barberà. Antes
de la extinción del orden pasó a la mitra tarragonina.
Tuvieron derechos los Plegamans y los Baldrich,
marqueses de Vallgornera, propietarios de gran parte
del término. Se puede afirmar, sin duda, que hasta hace
pocos años el Rourell conservaba aún aspectos
significativos de la época feudal.
-
Vallmoll
Aunque se han encontrado restos ibéricos y romanos en la
partida de los Garràfols, la población y el origen
definitivo de Vallmoll data del tiempo de la
conquista, a mediados de s. XI.
Fue en principio dominio del Condado de Barcelona. El
año 1167 se encuentra en posesión de Guillem de
Castellvell, primer señor de la baronía de Vallmoll.
El territorio pasa temporalmente a manos de los templarios,
hasta que les devuelve un dinero que les debía. En aquella
época, los hospitalarios pleitearon por su posesión. Pasó,
por casamiento, de los Castellvell a los Montcada,
y posteriormente al conde de Foix y al vizconde de
Bearn.
La Baronía de Vallmoll pasó sucesivamente de manos de
los Foix a los Cardona, después a los
Cervelló, a los Burgués, a los Boixadors,
momento en que entran en contacto la casa de Boixadors
y la de Savallà, después los Rocabertí y
finalmente un sobrino de ésta última familia: Ferran
Truyols i Despuig, casado con Magdalena de
Vilallonga i Safortesa, última señora de
Vallmoll, que murió el año 1922. Actualmente, las
posesiones que fueron vendidas después de su muerte son del
Ayuntamiento.
Se debe destacar que desde el s. XIII hasta el s. XVIII, los
hospitalarios tenían derechos en Vallmoll.
Establecerían la comanda de Vallmoll. También tuvo
derechos en determinadas épocas el monasterio de Santes
Creus.
Sufrió a lo largo de los siglos epidemias de peste, algunas
de fuerte virulencia.
fue miembro de la Comuna del Camp, alrededor del año
1586 y, como en muchos otros pueblos, las sucesivas guerras
afectaron fuertemente la población, con especial incidencia
la Guerra del Francés y la tercera guerra carlina, a
causa de la luchas y enfrentamientos que se produjeron en el
término.
-
Vilabell
Éste lugar se encuentra nombrado por primera vez en el
s. XI, como propiedad de los Castellvell. El año 1302
Guillem de Montcada lo vendió a Bernat de
Centelles y el 1311 fue adquirido por la Mitra
tarragonina, que lo enfeudó a Gispert de Barbarà.
El año 1377 fue saqueada por los tarragoneses que robaron el
trigo que había en la población. Durante la guerra contra
Joan II, se puso al lado de la Generalitat, y el
año 1462, asiste como miembro en las reuniones de la
Comuna del Camp.
Durante la Guerra de Sucesión, se debe destacar la
figura del rector de Vilabella, Antoni Pons,
acérrimo partidario del archiduque Carlos. Fue
perseguido constantemente por las autoridades borbónicas. El
año 1705 fue nombrado Vicario General del ejército
del futuro rey Carlos III y participó en el asedio de
Barcelona. Parece ser que en la derrota del 11 de
septiembre de 1714 se exilió con otros catalanes por miedo
de las represalias de Felipe V.
Una época de mucha trascendencia para Vilabella fue
durante las guerras carlinas del s. XIX. El pueblo, que se
encontraba en un buen momento económico, era de clara
tendencia carlina y conservadora, y luchó en todo momento en
defensa de sus ideas. Fruto de éste ambiente político y
religioso que se respiraba en el pueblo nacieron dos
caudillos carlistas de destacada relevancia: uno fue Joan
Rafi de Cal Vidal, jefe de la Revuelta de los
Malcontentos del Campo de tarragona y
ejecutado al final de la lucha, el año 1827; el otro fue el
coronel Josep Costats i Boada, exiliado a Francia,
como la mayor parte del derrotado ejército carlino.
-
Vila-rodona
El territorio se encontraba ya habitado en épocas
prehistóricas, así lo demuestran los restos que actualmente
se conservan en el Museo de la Vila, donde hay resto
de mamuts, caballos y ciervos del paleolítico, encontrados
en la Cova Gran. En ésta cueva se han encontrado
restos de la cultura megalítica de la Edad de Bronce.
En el valle de Sant Marc, en el lugar llamado
"L' Abric de Pedrafita", se han encontrado sepulcros
de fosa del neolítico. También hay restos de poblados
ibéricos y romanos. El lugar se encuentra ya nombrado el año
959, con el nombre de Vila Rotonda, cuando
Domènech dio a la iglesia de la Santa Cruz y de
Santa Eulàlia y al obispo Guillem de
Barcelona el lugar para construir el castillo de
Freixà y el término de Vila-rodona "con villas
que están en la parte del mediodía y sus alrededores", la
cual cosa hace pensar en la existencia de notables restos
romanos o de un núcleo de incipiente población.
Fue durante siglos dominio de los obispos de Barcelona
y desde el 1210 hay noticias del Castillo de Vila-rodona
y de sus murallas.
Un hecho histórico remarcable es la resistencia que opuso la
villa, durante la guerra contra Joan II. También se
declaró en contra de Felipe V.
Durante las guerras carlinas, los liberales de la población
se hicieron fuertes detrás de las paredes del castillo,
impidiendo la ocupación del pueblo por parte de los carlinos.
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Datos Generales
La comarca de l' Alt Camp, que ocupa una
extensión de 544,57 km2, se encuentra situada entre mar y
montaña, a unos 20 km de Tarragona y en plena
Ruta del Ciser. Es una comarca de tradición
industrial, comercial, agrícola y de servicios y cuenta
con un importante patrimonio cultural y con unas
tradiciones muy enraizadas.
El Consell Comarcal, como entidad local de carácter
territorial en la comarca del Alt Camp, pretende,
mediante éstas páginas, poner al alcance de todo el mundo
un nuevo instrumento de servicio que pueda incrementar y
mejorar las relaciones sociales y comerciales con todas
aquellas personas que estén interesadas en todo eso que
les puede ofrecer nuestro territorio.
En nombre de 23 municipios y una entidad municipal
descentralizada, os invitamos a pasear por éstas páginas,
donde deseamos que podáis encontrar todo aquello que os
permita conocer mejor el Alt Camp.
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¿Qué Visitar?
Cultura
Monumentos:
-
El monasterio de Santes Creus
-
Iglesia parroquial de Sant
Bartomeu
-
Santuario de la Mare de Déu de
Loreto
-
La iglesia de Sant Jaume
-
La Casa de la Vila
-
La iglesia parroquial de Santa
Maria de Cabra del Camp
-
Bodega cooperativo de Cabra del
Camp
-
Iglesia parroquial dedicada a
Sant Jaume en Figuerola del Camp
-
Torre de Mixarda
-
El Castillo de Els Garidells
-
Iglesia de Sant Jaume en Els
Garidells
-
Iglesia parroquial de Sta.
Magdalena
-
Iglesia de Sta. Ursula
-
Iglesia parroquial de Sant
Bertomeu
-
Castillo de Rocamora
-
Santuario de la Mare de Déu de
Montserrat
-
Restos del Castillo de Nulles
-
Iglesia Parroquial dedicada a
Sant Pere ad Vincula a Montral
-
Iglesia románica de Sant Ramon
-
Iglesia de Sta. Magdalena en El
Pont d' Armentera
-
Antiguo acueducto en El Pont d'
Armentera
-
Restos del castillo de Selmella
-
Castillo de Querol
-
Castillo de Pinyana
-
Castillo de Saburella
-
Iglesia de Sant Jaume de Montagut
-
Iglesia de Santa Maria
-
Iglesia de Sant Jaume d' Esblada
-
Iglesia de Santa Maria de
Valldossera
-
Iglesia de Sant Jaume de
Valldeserves
-
Iglesia parroquial de Santa Maria
en Puigpelat
-
Iglesia parroquial dedicada a
Sant Joan Baptista en Rodonyà
-
Iglesia parroquial dedicada a
Sant Nicolau en La Riba
-
Iglesia parroquial de Sant Pere
en El Rourell
-
Casal de los marqueses de
Vallgornera
-
Portal de Creu
-
Iglesia parroquial de Sta. Maria
en Vallmoll
-
Portal de Sant Pere en Vilabell
-
Portal d' en Perera
-
Castillo de Vila-rodona
-
Iglesia parroquial de Santa Maria
en Vila-rodona
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Monumentos
Museos:
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Naturaleza
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naturales |
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Información Util
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Ayuntamiento de
Aiguamurcia
Dirección: Plaça Sant Bernat, 1
CP: 43815
Teléfono: 977 63 83 01
Fax: 977 63 83 01
-
Ayuntamiento de Alió
Dirección: Jaume I, 7
CP: 43813
Teléfono: 977 60 19 26
Fax: 977 60 19 26
E-mail: erull@alio.altanet.org
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Ayuntamiento de Bràfim
Adreça: Plaça de la Vila, 1
CP: 43812
Telèfon: 977 62 00 11
Fax: 977 62 00 11
E-mail: mmiracle@brafim.altanet.org
-
Cabra del Camp
Dirección: Plaça de l' Església, 1
CP: 43811
Teléfono: 977 63 01 31
Fax: 977 63 01 31
-
Ayuntamiento de Figuerola
del Camp
Dirección: Plaça Sant Jaume, 1
CP: 43811
Teléfono: 977 63 01 75
Fax: 977 63 01 75
Correo electrónico: pgil2@figuerola.altanet.org
-
Ayuntamiento de Els
Garidells
Dirección: Adreça: Av. Catalunya, 2
CP: 43153
Teléfono: 977 62 52 30
Fax: 977 62 52 30
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Ayuntamiento de La Masó
Dirección: Major, 15
CP: 43143
Teléfono: 977 63 72 55
Fax: 977 63 72 55
Correo electrónico: aj.maso@altanet.org
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Ayuntamiento de El Milà
Dirección: Santa Úrsula, 23
CP: 43143
Teléfono: 977 63 73 97
Fax: 977 63 73 97
-
Ayuntamiento de Montferri
Dirección: Major, 35
CP: 43812
Teléfono: 977 62 03 77
Fax: 977 62 03 77
Correo electrónico: ixifre@montferri.altanet.org
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Ayuntamiento de Nulles
Dirección: Plaça de l' Església, 1
CP: 43887
Teléfono: 977 60 25 22
Fax: 977 60 25 22
Correo-e: esanahuja@nulles.altanet.org
-
Ayuntamiento de Mont-ral
Dirección: Plaça Major, s/n
CP: 43364
Teléfono: 977 76 01 49
Fax: 977 76 00 44
-
Ayuntamiento de El Pont d'
Armentera
Dirección: Plaça de l' Església, 7
CP: 43817
Teléfono: 977 63 82 03
Fax: 977 63 82 03
Correo electrónico: ptous@pontdarmentera.altanet.org
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Ayuntamiento de Querol
Dirección: Plaça de Sant Sebastià, 1
CP: 43816
Teléfono: 977 63 82 88
Fax: 977 63 82 88
Correo electrónico: mmarine@querol.altanet.org
-
Ayuntamiento de Puigpelat
Dirección: Plaça de la vila, 2
CP: 43812
Teléfono: 977 60 22 25
Fax: 977 60 57 82
Correo-e: jmferran@puigpelat.altanet.org
-
Ayuntamiento de Rodonyà
Dirección: Plaça Major, 5
CP: 43812
Teléfono: 977 62 80 06
Fax: 977 62 80 06
Correo electrónico: aj.rodonya@altanet.org
-
Ayuntamiento de La Riba
Dirección: Plaça Major, 1
CP: 43450
Teléfono: 977 87 60 87
Fax: 977 87 60 87
Correo electrónico: jcorominas@riba.altanet.org
-
Ayuntamiento de El Rourell
Dirección: Catalunya, 51
CP: 43142
Teléfono: 977 84 05 02
Fax: 977 84 05 02
-
Ayuntamiento de Vallmoll
Dirección: Plaça Major, 3
CP: 43144
Teléfono: 977 63 70 87
Fax: 977 63 72 43
Correo electrónico: aj.vallmoll@altanet.org
-
Ayuntamiento de Vilabella
Dirección: Carrer d' Avall, 3
CP: 43886
Teléfono: 977 62 01 61
Fax: 977 62 01 61
Correo electrónico: mboada2@vilabella.altanet.org
-
Ayuntamiento de
Vila-rodona
Dirección: Plaça dels arbres, 7
CP: 43814
Teléfono: 977 63 80 06
Fax: 977 63 80 06
Correo electrónico: jmjimenez2@vila-rodona.altanet.org
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Fiestas
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Aiguamúrcia
Los núcleos de población del municipio
tienen cada uno sus propias fiestas y
tradiciones características.
Aiguamúrcia celebra la Fiesta Mayor por la
Mare de Déu de agosto y el 14 de diciembre.
El Albà, el 24 de enero y el 31 de julio.
El Pla del Manlleu, el 25 de febrero y el
primer domingo de agosto.
Les Pobles, el 18 de mayo y el 14 de
diciembre.
Santes Creus, el 24 de agosto y el 14 de
diciembre.
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Alió
El 24 de agosto, Fiesta Mayor en honor
de Sant Bartomeu.
El 20 de enero, Fiesta Mayor en honor a Sant
Sebastià.
-
Bràfim
Sant Jordi
El sábado más cercano al 23 de abril se
hace público el veredicto de un concurso
literario (el año 1998 se consiguió la 15a.
edición). Hay venta de libros y rosas en la
plaza de la Vila y una merienda popular.
Romería de Primavera
El primer domingo de junio se celebra la
Romería de Primavera en el santuario de
Loreto. Ésta Romería es la más antigua de
las comarcas meridionales. Hay bailes de
sardanas y una comida de hermandad.
Fiesta mayor de verano
El 25 de julio se celebra la fiesta
patronal de Sant Jaume apóstol. Durante
varios días hay actos para todos los gustos:
baile, fútbol, tiro al plato, carrera
ciclista, teatro... La fiesta se acaba con
una cena de hermandad en la pista de baile.
Once de septiembre
El sábado más cercano a la Festividad,
el Ayuntamiento organiza un acto cultural
con conferencia, castillos, actuación de una
coral,... y una cena popular.
Fiesta mayor de invierno
El 10 de diciembre, festividad de la
Mare de Déu de Loreto, se celebran varios
actos en la sala de fiestas del centro
recreativo social.
Navidad y Reyes.
-
Càbra del Camp
Las fiestas del Santo Cristo se celebran
el primer sábado de mayo. La Fiesta Mayor
tiene lugar el tercer domingo de agosto.
Hace pocos años, se inició la celebración de
las fiestas de segar y de batir. El mes de
julio tiene lugar la fiesta de la siega,
festividad dedicada a los trabajos de la
siega con el sistema tradicional, con hoz y
guadañas; y el mes de agosto, la Fiesta del
batir, festividad dedicada a éste trabajo.
Las garbas se llevan a la era y se sigue
todo el proceso de batir con el sistema
tradicional. Las antiguas costumbres se
reproducen de manera fiel, ya que los
participantes van preparados con ropa de la
época, (sobreros, faldas largas...) y hasta
el almuerzo es tradicional: pan con tomate,
ensalada, atún y bacalao desbriznado. Éstas
festividades gozan de la participación de
todo el pueblo, de los veraneantes y de
mucha gente de la comarca.
-
Figuerola del Camp
Fiesta de St. Antim, patrón de los
jóvenes, (fin de semana más cercano al 11 de
mayo).
Fiesta Mayor de St. Jaume, patrón de la
villa, (fin de semana más cercano al 25 de
julio).
Fiesta de la Virgen de la Esperanza, (fin de
semana más cercano al 18 de diciembre).
-
Els Garidells
Els Garidells celebra la Fiesta mayor,
el 25 de julio, por Sant Jaume.
-
La Masó
Celebra Fiesta Mayor de verano el día 19
de julio, para Sta. Magdalena, con actos
típicos de Fiesta Mayor. La Fiesta Mayor de
invierno tiene lugar el 20 de enero, para
Sant Sebastià.
-
El Milà
El Milà celebra Fiesta Mayor de verano
el 15 de mayo, para Sant Isidre, y Fiesta
Mayor de invierno, para Santa Úrsula, el 21
de octubre.
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Montferri
La Fiesta Mayor se celebra el 24 de
agosto, para Sant Bertomeu. Romería del
Santuario el último domingo de abril. Fiesta
para Sant Sebastià.
-
Nulles
Nulles celebra Fiesta Mayor para San
Juan Bautista, el último domingo de julio.
Otra fiesta local tiene lugar para San
Sebastián, el día 20 de enero.
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Mont-ral
Mont-ral celebra fiesta el 29 de junio,
para Sant Pere, y el último domingo de
agosto, con actos típicos de fiesta mayor.
El Pla de Santa Maria
Enero (día 6 y 7): Fiesta Mayor de invierno.
Febrero: Carnaval.
Abril: Semana Cultural.
Abril (domingo más cercano a Sant Jordi:
Fiesta de la bicicleta.
Mayo (segundo domingo): Romería de Sardanas
"Aires Planencs".
Verano: Fiestas de barrio en honor a los
patrones respectivos.
Agosto (primer domingo): Fiesta de la
Nieves.
Agosto (día 15): Fiesta Mayor.
Septiembre (día 11): Festividad de Cataluña.
Octubre (tercer fin de semana): feria de
otoño.
Noviembre: Castañada.
-
El Pont d' Armentera
El Pont celebra su Fiesta Mayor de
invierno el día 3 de enero, en honor del
Santo Cristo. La Fiesta Mayor de verano
tiene lugar para Sta. Magdalena, el día 22
de julio.
-
Querol
Fiesta Mayor del núcleo de Querol: 15 de
agosto.
Romería de Valldossera: primer domingo
después de Pascua.
Día del Municipio: Sábado más próximo al día
de Sant Jaume.
Fiesta Mayor de Esblada: 25 de julio (Sant
Jaume).
Fiestas Mayores de las urbanizaciones: julio
y agosto.
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Puigpelat
El día 20 de enero, Puigpelat celebra
Fiesta Mayor en honor de Sant Sebastià. El
mes de marzo, se celebra la fiesta de la
Mare de Déu de la Llet, la imagen de la cual
fue comprada después de la Guerra Civil.
Existió dentro del término de Puigpelat el
Santuario de la Mare de Déu de la Llet
también llamado L' Hospitalet, pero fue
derribado el año 1975. Ésta fiesta coincide
con la del Pi, que es una de las más
participativas del pueblo. Y, finalmente, el
1r. domingo de agosto tiene lugar la Fiesta
Mayor de verano.
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Rodonyà
Rodonyà celebra su Fiesta Mayor de
invierno, el mes de enero, el sábado y
domingo después de Sant Sebastià, en honor a
éste Santo. La Fiesta Mayor de verano es el
mes de agosto, el sábado y domingo después
de San Juan. Es tradicional de ésta fiesta
el pan bendecido.
De carácter bienal, se celebra un concurso
literario.
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La Riba
La población celebra la fiesta mayor, el
primer viernes del mes de agosto, en honor
de Sant Abdó y Sant Senén. También es fiesta
el último viernes de noviembre, festividad
de Sant Andreu.
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El Rourell
Celebran la Fiesta Mayor para Sant Pere,
el día 29 de junio.
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Vallmoll
Celebra la Fiesta Mayor de invierno el
20 de enero, para Sant Sebastià, y la Fiesta
Mayor de verano el día 15 de agosto.
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Vilabell
Todos los sábados de los meses de julio
y agosto se hacen actuaciones de danzas
populares catalanas.
La Fiesta Mayor de verano se celebra el
primer fin de semana del mes de agosto y el
mes de noviembre tiene lugar la Fiesta del
Otoño.
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Vila-rodona
Vila-rodona celebra las fiestas el 20 de
enero para Sant Sebastià. El día 10 de
agosto tiene lugar la Fiesta Mayor de
verano, y el primer fin de semana de
noviembre, para Todos Santos, la Feria.
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