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Historia
La época prehistórica, en el municipio de Herrerías,
se iniciaría, según las evidencias arqueológicas, en algún
impreciso momento del Paleolítico Superior, cuando
algunas cuevas, como la de la Coteruca, en Trascudia,
o el abrigo de Baro, en las Arenas, fueron
habitadas por gentes paleolíticas. Muy cerca, en Riclones,
encontramos numerosos yacimientos paleolíticos, entre los que
destaca la cueva de Micolón, con un extraordinario
conjunto de arte rupestre, fechado por García Guinea,
en el estilo III de Leroi-Gourhan. Durante la Edad
del Bronce, pastores megalíticos poblaron las zonas altas
del municipio, siguiendo una trayectoria que ha dejado
evidencias tumulares en los municipios vecinos de Rionansa,
Lamasón, Val de San Vicente, Valle de
Cabuérniga, etc.
La gens cántabra de los concanos, citada por
textos romanos, presumiblemente ocuparían esta zona. A ellos
se enfrentaron los romanos, que accedieron desde
Pisoraca por Piedrasluengas hasta Liébana, y
que penetraron, por el collado de Paseneo, hasta
Herrerías, desde donde, siguiendo el río Nansa,
pondrían rumbo a la costa de la actual San Vicente de la
Barquera.
En la Edad Media, el actual municipio de Herrerías
formaría parte de dos entidades territoriales diferentes:
El Valle de Herrerías y el de Val de San Vicente.
Pero formando parte todos de la Merindad de las Asturias de
Santillana.
Las primeras referencias documentales referidas a lugares de
este municipio se remontan al siglo X. En un documento, del
951, referido al Monasterio de San Martín de Turieno
(luego Santo Toribio), se recoge una donación de
tierras en el lugar de "Camilianes" (Camijanes).
En otro documento, del Obispado de Burgos (974), se
cita la vinculación de la parroquia de Bielva. En esta
localidad se ha identificado una necrópolis altomedieval. En
el siglo XII, existen otras menciones, como la del
Cartulario del Monasterio de Santillana, en la que se
recoge una cesión de territorios en Cabanzón, o la que
vincula a otras heredades de esta localidad al monasterio
de Piasca (1157) -única propiedad de éste en las
Asturias de Santillana -.
La Baja Edad Media no cambiará el carácter de realengo
de los habitantes del territorio. La posibilidad de elegir
señor permitió que quedarán bajo la tutela de señores locales
como los Ceballos, en Bielva; o el linaje de la
Vega, en , por ejemplo. En Cabanzón, durante
siglos posteriores tenían vasallos los condes de Castañeda.
El nacimiento de la provincia de Cantabria en el siglo
XVIII, permitió al territorio anexionarse a ella, siendo
oficialmente reconocido su condición de municipio en el siglo
XIX. El interés artístico del municipio se concreta en los
siguientes monumentos. En el lugar de Cabanzón destaca
la torre-fortaleza, de los siglos XII a XIV, y que perteneció
al señorío de Rábago, fue declarada Bien de Interés
Cultural en 1992. También puede visitarse la iglesia
barroca, con interesante retablo. En Camijanes destaca
el conjunto de viviendas populares, de alto interés
etnológico, y la iglesia del XVII. Bielva conserva
iglesia de tradición gótica fechada entre los siglos XIV-XVI.
En Cades destacar la casona noble de los Rubín de
Celis. Todos los lugares del municipio tienen destacados
conjuntos urbanos.
Limita con Asturias y sus tierras están bañadas por el
río Nansa. Fue un territorio en el que hubo numerosas
ferrerías (de ahí el nombre del municipio), entre las que
destacó especialmente la de Cades. Sus barrios se
sitúan a ambas márgenes del río Nansa, con
construcciones típicas montañesas tanto en tipología
constructiva como urbanística.
Herrerías es el punto de partida, en embarcación, hacia un
enclave ecológico inigualable, la ría de Tina Mayor. |
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Datos Generales
Situado en ambos márgenes del curso medio bajo del
río Nansa, limita con Asturias, y toma su
nombre de la actividad económica fundamental del siglo XII,
la extracción, tratamiento y comercialización del mineral
de hierro, destacó especialmente la de Cades.
Núcleos de población: Bielva, Cabanzón, Cades,
Camijanes, Casamaría, Rábago.
Está limitado por Val de San Vicente, Lamasón,
Rionansa y Valdáliga, y en él se encuentra el
nudo de comunicaciones propio de esta interconexión. Sus
barrios se sitúan a ambos márgenes del río Nansa,
con construcciones típicas montañesas tanto en tipología
constructiva como urbanística.
Se trata del típico municipio rural de media montaña de
Cantabria. Sus principales actividades son la
agropecuaria, tradicional en el medio rural cántabro,
cada vez mejor equipada y la explotación maderera habitual
en toda la región. La explotación de ganado vacuno, ha
estado representada hasta tiempos recientes por la vaca
tudanca, desplazada en la actualidad por otras especies.
El sector industrial está representado casi únicamente por
la producción de energía eléctrica aprovechando el agua
del río Nansa. En los últimos años se ha dotado de
infraestructuras turísticas por lo que cada vez es más
relevante el turismo rural que visita el municipio.
Herrerías es el punto de partida, en embarcación,
hacia un enclave ecológico inigualable, la ría de Tina
Mayor. Tiene 798 habitantes, una superficie de 40.3
km2 y está a 70 Km. de Santander. Su capital es
Bielva con 253 habitantes y el municipio consta de los
siguientes pueblos: Cabanzón con 152 habitantes,
Cades con 118, Camijanes con 116, Casamaría
con 97 y Rábago con 62.
Camijanes
Camijanes es uno de los concejos pertenecientes al
antiguo valle de Herrerías y forma parte de la
llamada Merindad de las Asturias de Santillana. Se
sitúa en el Valle del Nansa , bajo la sombra de los
Picos de Europa y a quince minutos de la playa.
Sirve de paso a los peregrinos del Camino de Santiago.
El concejo de Camijanes es el que primero se
documenta, pues ya aparece mencionado en varios textos del
siglo X. La fuerza de las aguas del Nansa fue
domada para mover los martillos pilones de las ferrerías
que dieron fama y nombre al valle. De todos los concejos
fue precisamente Camijanes el que alcanzó singular
desarrollo al constituirse como barrio de ferrerías, con
privilegios singulares, a pesar de alguna presión
señorial.
Se trata del típico municipio rural de media montaña de
Cantabria. Sus principales actividades son la
agropecuaria, tradicional en el medio rural cántabro, cada
vez mejor equipada y la explotación maderera habitual en
toda la región.
La explotación agraria, de carácter minifundista, se
produce en pequeños huertos familiares aunque quedan
singulares explotaciones de mayor tamaño con dedicación
especialmente forrajera.
El sector industrial está representado casi únicamente por
la producción de energía eléctrica aprovechando el agua
del río Nansa. En los últimos años se ha dotado de
infraestructuras turísticas por lo que cada vez es más
relevante el turismo rural que visita el municipio. |
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¿Qué Visitar?
Cultura
Monumentos:
Museos:
Para mas información ver en museos.
Rutas:
Para mas información ver en rutas.
Naturaleza
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Deportes
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Bolos
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Pesca
-
Caza
-
Piragüismo
-
Fútbol Sala
-
Senderismo
-
B.T.T
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Instalaciones Deportivas
Asociaciones
-
Asociación Tercera
Edad de Herrerías
Dirección: Bielva. Teléfono: 942
72 75 77
Finalidad: La Asociación tiene como
finalidad la promoción y organización de
actividades culturales, lúdicas, deportivas,
recreativas y de tiempo libre, dirigidas al
sector de la Tercera Edad.
Servicios: Conferencias y charlas,
Proyección de películas, actividades
musicales, desarrollo de programas
formativos, culturales, lúdicos,
informativos, dirigidos a conseguir el
objetivo señalado. Ámbito: Local
Asociación deportiva - cultural femenina de
Herrerías
Dirección: Bielva. Teléfono 942
74 62 15 / 942 74 62 22. Fax : 942 72 75 77
Ámbito: municipal. Objetivos generales:
Potenciar el asociacionismo de las mujeres
de los 7 pueblos de Herrerías y fomentar su
cultura. Áreas de actuación: Mujeres
rurales. Educación y cultura, y
asociacionismo.
Servicios y actividades: Programa formativo
ocupacional, de animación sociocultural y de
animación al deporte. Excursiones
culturales, etc. Otros datos de interés:
Están coordinadas con Affamer
(asociación para potenciar a la mujer rural)
para hacer cursos, etc.
Pesca
-
Coto de Bejar:
Coto salmonero del río Nansa, situado en
Camijanes.
-
Coto Los Olivos:Coto
salmonero del río Nansa, situado en
Camijanes.
Caza
-
Reserva
Nacional de Caza de Saja : Se trata de
la reserva de caza más extensa de España,
con unos 1.600 kilómetros cuadrados de
superficie, englobando casi toda la mitad
occidental de Cantabria, desde el
río Besaya hasta los Picos de Europa.
La Reserva de Saja alberga una
magnífica representación de la fauna ibérica
propia de la Cordillera Cantábrica,
que tiene un hábitat ideal en sus frondosos
bosques: ciervos, corzos, jabalíes, rebecos
(especies cinegéticas) y osos, urogallos,
rapaces (especies estrictamente protegidas
que en ningún caso se pueden cazar) . La
Reserva de Saja se divide en numerosos
lotes de caza en los que se realiza la
actividad cinegética de forma organizada,
con una regulación que corresponde al
Servicio de Montes, Caza y Pesca,
dependiente de la Consejería de
Ganadería, Agricultura y Pesca del Gobierno
de Cantabria.
Especies cinegéticas con autorización
para cazar: Ciervo, corzo, rebeco, jabalí,
lobo, liebre, perdiz roja, perdíz pardilla,
becada, tórtola, codorniz, paloma torcaz.
De interés cinegético y caza no autorizada:
Oso y urogallo.
Predadores sometidos a protección: Gato
montés, armiño, nutria, marta, águila real,
águila culebrera, milano real, ratonero,
gavilán, azor, halcón común, cernícalo,
lechuza, mochuelo, cárabo, buitre común,
alimoche.
Otras especies cuyas poblaciones están
sometidas o controladas: Zorro, tejón,
gineta, garduña, comadreja, ardilla.
-
Lote Cuesta El Taládro:
Lote de caza mayor de la Reserva
Nacional de Saja. Situado en la
población de Rábago.
Boleras
-
Bolera de Casamaría,
también utilizado como terreno de petanca.
Hay pistas de tierra dura o arena. Está
iluminado. Normalmente, su actividad
principal es el Bolo tradicional.
-
Bolera de Cabanzón,
también utilizado como terreno de
petanca. Hay pistas de tierra dura o arena.
Está iluminado. Normalmente, su actividad
principal es el Bolo tradicional.
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Bolera de Camijanes,
también utilizado como terreno de
petanca. Hay pistas de tierra dura o arena.
Está iluminado. Normalmente, su actividad
principal es el Bolo tradicional.
-
Bolera Zurdo de Bielva,
también utilizado como terreno de petanca.
Hay pistas de tierra dura o arena. Está
iluminado. Normalmente, su actividad
principal es el Bolo tradicional.
Polideportivo
-
Pista Plaza Benito
Cortines Gutiérrez, sita en Bielva,
pista polideportiva de 24 m por 15 m, de
asfalto, con iluminación. Su actividad
principal es el fútbol Sala. Telf. 942 72 80
54
-
Colegio rural agrupado
de Herrerías, en Cades. Pista
polideportiva de 35 m por 18 m, de hormigón
púlido, con iluminación. Su actividad
principal es el fútbol Sala. Telf. 942 72 75
95
Piragüismo
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Interes natural
Río Nansa
Río
que nace en la sierra de Peña Labra,
en Polaciones a 1300 metros de
altitud. Sus principales afluentes son
Vendúl y Tanea por la
izquierda, Collarín, Espinal
y Quivierda por la derecha. Posee
un caudal anual de 376 Hm3. Recorre 46
Kilómetros hasta desembocar en la ría
de Tina Menor en Pesués (Val de San
Vicente). La superficie de la cuenca
es de 418 km2. En su curso se encuentran
los embalses de la Cohilla, La
Lastra y Palombera. Este río
posee una gran belleza y es uno de los
mejor conservados de la región. En su
primer tramo se encuentra una de las zonas
de mayor valor ecológico, pese a estar
sometido a una explotación hidroeléctrica
irracional, lo que influye muy
negativamente en el ecosistema fluvial,
como por ejemplo sobre la población de
salmón, ya que impide el remonte del río y
el acceso a sus lugares de freza
tradicionales. Otra de las causas es la
excesiva captación de agua, lo que hace
que haya tramos que se sequen totalmente
durante gran parte del año. El río
atraviesa núcleos de población importantes
en la historia de esta comunidad como
pudieran ser Celis (en donde
destacan las cuevas rupestres de Chufín
y Micolón), Puente Nansa,
Lamasón, Carmona (pueblo en el que
nació el célebre escritor Manuel Llano),
Sarceda, Rozadio o
Tudanca. Este último pueblo conserva
gran parte de su arcaica arquitectura de
piedra de mampostería y madera local, y es
famosa la tradicional ganadería de raza
autóctona. Existen en la zona importantes
bosques de robles y hayas. En el último
tramo, el río se cruza con el río Saja
y recorre buena parte de la Reserva
Nacional de caza mayor de Saja.
Reserva nacional de
Saja
La
reserva nacional de Saja se creó en
el año 1.948, momento desde el cual ha
sido ampliada por sucesivos decretos. Con
una extensión de 180.000 hectáreas, que se
extienden sobre un accidentado territorio,
este parque natural ocupa un tercio del
total de la región cántabra y se sitúa en
la zona occidental de la misma. Su riqueza
natural es enorme y cuenta con numerosas
especies vegetales como los bosques de
hayas y robles, abedules, acebales, tejos
y fresnos, los montes de pastizales con
manchas arbustivas extensas, helechales,
argomales, avellanedas o andrinales que
cubren su superficie selvática. Estas
tierras están surcadas de vaguadas,
velleras, quebradas, cortaduras,
hondonadas, cuetos, oteros, colinas,
collados, simas y torcas; y se encuentran
bañadas por infinidad de ríos, arroyos y
torrentes, así como regadas por las
lluvias torrenciales y humedecidas por las
nieblas permanentes que descienden desde
la altura al llano. El sol se filtra entre
la espesa capa de vegetación y produce
unos efectos luminosos de gran belleza,
creando unos matices de gran colorido.
Entre las especies animales que han
encontrado un lugar ideal en este paraíso
natural destacan los urogallos, corzos,
jabalíes, venados, algunos rebecos y
lobos, y unos pocos osos. Del mismo modo,
jinetas, martas, garduñas, comadrejas,
tejones, gatos monteses, nutrias, búhos,
lechuzas y cárabos, viven en el parque sin
que nadie altere su tranquilidad.
Alrededor de treinta términos municipales
a los que pertenecen unos doscientos
treinta núcleos urbanos se ven afectados
por la reserva. Estas poblaciones
mantienen en sus praderas, cultivos o
tierras yermas a sus ganados autóctonos
compuestos por vacas tudancas, yeguadas
del país, y algunos rebaños de cabras y
ovejas. La reserva nacional de Saja
se sitúa en la vertiente norte de la
cordillera Cantábrica, limitada al
suroeste por el macizo de los Picos de
Europa, con altitudes que oscilan
entre los 2.000 y los 2.500 metros. Las
sierras Albas, Peña Labra, e Hijar
forman por el este la frontera con
Palencia; y las Sierras Isar y Peña
Sagra bordean el parque por el
noroeste. Desde la sierra de Isar
surge una nueva cadena montañosa en
dirección norte-sur que separa las aguas
del Saja y el nansa, ríos
que junto al Deva y el Besaya
riegan la reserva. El valle del
Besaya ha sido siempre la principal
vía de comunicación entre las tierras
litorales y la meseta castellana. Los
restos de calzadas romanas hallados en
este valle corresponden a la vía más
importante que el imperio construyó en
Cantabria. En los diferentes
recorridos y excursiones que se pueden
realizar por este hermoso parque natural
el visitante se puede encontrar en mitad
del camino con alguno de los animales que
lo pueblan. Además la reserva ofrece
lugares de gran interés como el santuario
de la misma en Sejos, entre los
ayuntamientos de Cabuérniga,
Polaciones y Campoo. También se
puede admirar el nacimiento del rio
Saja, los parajes de Cureñas,
las piedras oscilantes de la Bohariza,
las moles de los cantos de la Borrica
y el Campanario. De gran
vistosidad es la subida por el canal
del Diablo, llegando a las Brañas
del Infierno, donde uno se puede
perder en la naturaleza y sentirse
transportado a otro mundo. Únicamente el
rumor de las aguas despeñadas, el silbido
del viento entre las ramas o el incesante
canto de los pájaros rompen el imponente
silencio y la tranquilidad que se respira
entre los bosques, llanuras y montañas de
este parque natural. Los montes de Saja,
que constituyeron el núcleo principal de
la naciente reserva nacional de Saja,
son una de las zonas vírgenes más
grandiosas de la Península Ibérica.
Es en este territorio concreto donde se
han refugiado las escasas parejas de osos
que todavía se reproducen en España,
diversos colectivos de ayuda a la
naturaleza realizan replantaciones de
frutales de montaña para facilitar la
alimentación de estos grandes
plantígrados. Del mismo modo, se han
realizado repoblaciones forestales si bien
han disminuido el número de rebaños de
cabras y ovejas de la zona, se les ha
dotado de una inigualable vegetación en la
que poder resguardar a sus animales,
muchos de ellas en peligro de extinción.
Encinona de Cabanzón
Singular
árbol situado en Cabanzón, junto a
la iglesia. Su estado de conservación es
muy bueno. Es de la especie: Encina
(Quercus ilex L.). La encina es un árbol o
arbusto de copa amplia y redondeada que
puede alcanzar los 25 metros de altura,
siempre verde, con hojas pequeñas y duras
que pueden tener multitud de formas, pero
siempre son oscuras en el haz y pálidas en
el envés. Muy extendida por toda España,
es capaz de adaptarse a situaciones
extremas de clima y suelo. Es el más
característico de los árboles
mediterráneos, aunque en Cantabria
tenemos una gran representación, tanto en
la costa, donde forman un ecosistema
relictito, el encinar cantábrico,
como en las zonas del interior, en
especial en las cuencas medias de los
ríos Asón y Agüera y en
Liébana, siempre asociados a terrenos
rocosos de origen calizo. Prueba de ello
es que se trata de la segunda especie más
representada dentro del Catálogo de
Árboles Singulares. Son múltiples las
aplicaciones de la encina. Su madera
tradicionalmente utilizada para obtener la
mejor leña y carbón, ha perdido
importancia, relegada por los combustibles
fósiles. Pesada y dura, también tenía
mucha utilidad en la construcción naval.
En Cantabria siempre ha estado muy
ligada a las zonas rurales, como lo
demuestra su utilización para la
fabricación de bolas de bolo palma. Sus
hojas sirven de ramón para el ganado y la
fauna silvestre en invierno y sus
bellotas, otrora importantes en la dieta
humana, constituyen el alimento casi único
de los cerdos ibéricos. Hasta sus raíces
son útiles, para formar micorrizas con las
preciadas trufas.
Alto de la Rehoya o Collado de
Bielva
Alto de montaña de 336 m. de altitud,
por el que pasa la carretera que va de
Treceño a Puente el Arrudo.
También es conocido como alto de la
Rehoya.
Mirador del Poeta
Mirador situado en Trescudia (Camijanes,
Herrerías), en la carretera de
Pesués a Puentenansa. Desde
allí se domina una bella panorámica de la
zona baja de la cuenca del Nansa,
así como las cumbres de la zona asturiana
próxima de Peñamellera.
Embalse de Palombera
Embalse situado en el río Nansa
en Rábago, en su confluencia con el
río Tanea (Lamasón), en una
zona de agreste belleza, rodeada de
escarpados relieves calizos. En sus
orillas se localizan dos interesantes
cavidades con muestras de arte rupestre
paleolítico, las cuevas de Chufín y
Micolón, a las que se accede
cruzando el embalse en una barca.
Sierra del Escudo de
Cabuérniga.
Alineación
prelitoral, estructurada de Este a Oeste,
que hace de barrera entre la marina
occidental y los valles interiores del
Saja y el Nansa. Está
claramente delimitada por estos ríos,
manteniendo después una altitud bastante
regular que disminuye hacia el Este. Su
máxima elevación es el Gándara, con
926 m. de altitud. |
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Fiestas
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Cades
Fiestas de San Juan, 24
de junio
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Cabanzón
Fiestas de Santa Magdalena,
22 de julio
-
Rábago
Fiestas de San Ignacio de
Loyola, 31 de julio
Corpus Christi, primera quincena de
junio
-
Bielva
Fiestas, El Cristo de los
Remedios, 14 de septiembre
Ferias, exposiciones y concursos de
ganado, 11 de septiembre
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Camijanes
Fiestas de San Román, 9
de agosto
-
Casamaría
Virgen de Loreto, en
septiembre
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