Historia
Este municipio formó parte del antiguo valle de
Valdeprado. Los pueblos que lo componen aparecen citados
en la documentación medieval, aunque algunos, como es el caso
de Dollayo en las cercanías de Lerones,
Horres en Lomeña, Armada cerca de Vendejo
y Cariezo antes de llegar a la población de Cueva, han
desaparecido.

Las entidades de población que existen en la actualidad son
las siguientes: Pesaguero, Avellanedo, Cueva,
Barreda, Lomeña, Valdeprado, Lerones,
Vendejo y Caloca, con sus correspondientes
barrios.
La historia y dependencia de los habitantes de éstos lugares
está íntimamente ligada a la historia del monasterio de
Santa María de Piasca, hasta que éste pasó a
depender del monasterio de Sahagún, a partir del siglo
XII. Aún aparecen núcleos de población en el siglo XIV, como
Pesaguero y Obargo, que mantienen algún tipo de
dependencia con el monasterio de Sahagún.
Las
Ordenanzas de los pueblos del antiguo valle de Valdeprado
regulaban la vida y las costumbres de los vecinos de los
diferentes pueblos. Así encontramos como en el pueblo de
Avellanedo todos los vecinos tenían la obligación de
sembrar tres cuartos de trigo y la persona que llegaba al
pueblo en cuenta de avecindarse tenía que pagar al concejo
tres cántaras de vino, una fanega de trigo y un carnero de dos
años; también se prohibía recoger en el pueblo a gente
forastera y tenerla más de una noche en casa, tocar a concejo
sin ordenarlo y el pastor del ganado tenía que ser respetado
por todos los vecinos.
En el Catastro del Marqués de la Ensenada,
en el siglo XVIII, los pueblos del valle de Valdeprado
eran de señorío y pertenecían a la Casa del
Infantado, a quien pagaban por dicho motivo los derechos
de alcabalas.
A partir del año 1822, los pueblos del valle comenzaron a
formar parte del municipio de Pesaguero.
Vamos a conocer los pueblos del municipio, su historia,
tradiciones y costumbres y para ello tomamos la carretera que
conduce al puerto de Piedras Luengas, pasamos
junto a la antigua venta de La Viñona, obligado alto en
el camino, desviándonos por la derecha a través de una
carretera para alcanzar las poblaciones de Basieda y
Lomeña.
Basieda aparece por vez primera documentada en el año
932, en un cambio de una viña, y Lomeña se cita en el
Libro Becerro de las Behetrías, del siglo
XIV, como lugar de don Tello, señor de Liébana.

La documentación escrita y la tradición oral nos dicen que
hubo un primitivo núcleo de población llamado Horres,
entre Basieda y Lomeña, por encima de la actual
iglesia parroquial y en el camino que conduce a la Collada
del Salce. Cerámica, teja y restos de otros tipos de
vasijas se pueden apreciar en el lugar donde se encontraba la
población, que debió de tener importancia durante el
medievo. Horres se cita en el año 966, siendo
Fernando Rodríguez conde de Liébana. El
último documento está fechado en el año 1153, en una donación
del rey Alfonso VII al monasterio de Santa
María de Piasca, por medio del monasterio de
Sahagún y de su abad Domingo. En dicho documento el rey
hace entrega de su heredad realenga, que poseía en Horres,
Ubriezo y Yebas, donde se deslinda por el norte
la jurisdicción de la Pared de Piasca. Dicen las
leyendas que en el lugar conocido como el Joyal de la Rasa,
cerca de Horres, se levantaba un convento en el que se
ocultó un importante tesoro en oro y billetes, que alcanzaba
la suma de 980.000 pesetas de las de entonces.
En el concejo de Lomeña nació en el año 1836 D.
Santiago González Encinas, un prestigioso
cirujano que gozó de gran fama en Madrid. Fue Diputado
a Cortes y escribió interesantes libros.
Entre
Lomeña y Basieda se encuentra, en un altozano,
la iglesia parroquial. Alrededor de la iglesia han aparecido
sepulturas de lanchas de época medieval. La iglesia es de una
nave con cubierta de madera, excepto la capilla principal que
presenta arco de entrada apuntado y cubierta con bóveda de
crucería de ocho plementos. En su interior hay una magnífica
pila bautismal románica del año 1238, según se puede leer en
una inscripción tallada en la misma.
Regresamos a La Viñona y doscientos metros más
arriba otra carretera nos conducirá a los núcleos de población
de Dos Amantes, Barreda, Obargo y
Lerones.
Lerones ya se cita en el año 831 en una donación a la
iglesia de Santa María de Baró y en la
que se menciona la existencia de la iglesia de Santa
María de Lerones. En el siglo XIV era propiedad de
don Tello y de la abadía de Lebanza. Cerca de
Lerones existió la población de Dollayo,
documentada desde el año 1137 y también en 1352. Por los
restos encontrados en la zona -piedras labradas y calcinadas-
parece ser que pudo desaparecer en un incendio. Encima de
Lerones hay un monte de roble que domina la población y
llamado El Castro, donde hubo un antiguo castro
cántabro del que aún existen restos.
La iglesia actual de Lerones se construyó en el año
1866 aprovechando restos románicos de la anterior iglesia. Se
conservan de dicha época los guardapolvos de los huecos de las
campanas y una imposta que recorre longitudinalmente la base
de los vanos, además de todas las ventanas de la iglesia y
pórtico aledaño. También se aprecian las bases erosionadas
sobre las cuales se encontraban los fustes que conformaban el
arco de entrada de la puerta principal. En las inmediaciones
de la iglesia apareció una necrópolis medieval. Como dato
curioso y anecdótico citar que en la parte superior del muro
norte de la iglesia se observa una calavera y dos tibias
cruzadas que, según los vecinos del pueblo, corresponden al
párroco que tuvo la iniciativa de construir la nueva iglesia.
En Lerones existía una panera de grandes dimensiones
donde se guardaba el trigo por medio de un fiador. Cuando
escaseaba el cereal el vecino necesitado sacaba una fanega,
que volvía a reponer en tiempo de recolección, más una maquila
que se cobraba de intereses. En la carretera general que
conduce a Piedras Luengas, por debajo de
Lerones, se ve un antiguo puente medieval en el lugar de
Peña Corvel.
Cerca de Lerones se encuentran las poblaciones de
Dos Amantes, Barreda y Obargo,
pertenecientes al antiguo Alfoz de Biembibre,
citado desde el año 1041. Igualmente existe constancia de la
existencia de núcleos de población al noroeste de Barreda,
donde existió una iglesia bajo la advocación de San Martín y
se han encontrado restos de teja, huesos y piedra toba, y en
las cercanías de Obargo, en el lugar de Santa
Olalla, donde hubo una iglesia bajo dicha advocación y ha
aparecido una necrópolis medieval.
Barreda y Dos Amantes, ya se citan desde
el año 1041. En el año 1352 Obargo era de don Tello
al igual que Barreda, que además tenía un vasallo del
abad de Sahagún. En 1753 el concejo era de señorío de
la Duquesa del Infantado y contaban dichos
lugares con cuatro molinos harineros.
La actual iglesia parroquial está situada en un altozano entre
las poblaciones de Barreda y Obargo. Es de
antiquísima construcción con reformas en la espadaña
efectuadas en 1882. Un conjunto de rústicos canecillos
soportan el alero de piedra del tejado de la sacristía. En uno
de los contrafuertes del exterior de la capilla mayor existe
una piedra partida con restos de inscripción de difícil
lectura.
Continuamos ruta por el resto de los pueblos del valle y de
nuevo por la carretera general llegamos a Pesaguero,
capitalidad del municipio, con su barrio de La Parte.
Pesaguero está íntimamente ligado a la historia del
monasterio de San Félix, que aparece documentado
en el año 1199 en el Cartulario de Piasca. Esta
localidad era en el año 1352 una cuarta parte de abadengo del
abad de Sahagún y tres partes solariego de don Tello
y Pedro González Orejón. En el año 1571
los monjes del monasterio de Piasca quisieron conocer
los solares y posesiones que les pertenecían y mandaron
practicar apeos en cada uno de los pueblos del valle. En
Pesaguero, el prior de Piasca tenía posesión,
derecho y costumbre de presentar al beneficio curado de la
iglesia de San Pedro, escogiendo un dezmero y
después, haciendo dos partes del resto de los diezmos: la una
la llevaba el prior y la otra, el cura del concejo. Cada año
dicho prior entregaba a los vecinos del concejo de
Pesaguero seis cántaras y medio azumbre de vino el domingo
anterior a la festividad de Santo Toribio.
La iglesia parroquial de Pesaguero, bajo la advocación
de San Pedro, se encuentra situada en un
altozano en la parte noroeste del pueblo. Es iglesia de una
nave con capilla principal muy antigua, siendo obra original
de la primitiva construcción .Presenta en el exterior un alero
de losas de piedra sostenidas por canecillos de estilo
románico. En el interior destaca el antiquísimo arco románico
con columnas y capiteles en sus bases, que da acceso a la
capilla principal. En el barrio de La Parte, al
otro lado del río Bullón, hay una pequeña
ermita, muy interesante, del mismo estilo que la iglesia
parroquial, que bien pudo construirse al tiempo de la antigua
iglesia de San Felix. Tiene arco románico
interior de similares características al de la iglesia
parroquial y aparecieron en el suelo sepulturas medievales en
una reparación realizada hace unos años.
Desde Pesaguero vamos a conocer los pueblos de
Vendejo y Caloca, ambos con importante historia.
Vendejo aparece citado muy pronto en los viejos
cartularios monacales. La primera cita la tenemos el 13 de
enero del año 950. Existe un documento fechado en el año 946
donde se menciona la iglesia de San Miguel, que
se podría corresponder con la iglesia de Vendejo, que
conserva en su exterior canecillos de gran antigüedad. Entre
Vendejo y Caloca se encontraba el pueblo de
Armada. Según el parroquial leonés del siglo XIII, San
Martín de Armada era el patrono del pueblo y en
el siglo XII, figura la iglesia de San Martín.
En dicho lugar se encuentra en la actualidad la ermita de
San Roque y cercana a ésta hay un antiquísimo
puente llamado La Reana. En Armada hubo
un asentamiento de época megalítica, según se puede apreciar
en los restos de paredes y recintos que se observan en el
terreno. A la ermita de San Roque acudían hace
años los vecinos de Caloca y Vendejo, subiendo
los jóvenes de Vendejo a la Virgen del
Rosario, en andas engalanadas con manzanas, peras y
pastas.
Vendejo ha sido pueblos de indianos que salieron del
lugar en busca de fortuna. Uno de los que más huella dejó fue
Manuel Pérez de la Vega, conocido como el
indianón de Vendejo. Manuel fue capitán de
patriotas distinguidos de México, caballero del
Santo Sepulcro y miembro de instituciones de
literatura y arte. En la entrada de su casa hizo esculpir la
siguiente inscripción: "Aquí vive don Manuel Pérez
de la Vega, que de las cuatro partes del mundo llega y
dice a todos desde Vendejo, su lugar, que las anduvo
por tierra y por mar, y mandó cerrar esta heredad para legar
su nombre a la posteridad."
En Vendejo hay casas solariegas con escudos de armas
que nos hablan de un pasado importante; las armas de
Lamadrid, Linares y de la Lama y, cerca de
la iglesia parroquial, la Torre, edificio construido en
el año 1607 con los escudos de Verdeja y Cossío.
En las cercanías de Vendejo tuvo lugar una cruel
batalla librada durante la Primera Guerra
Carlista.
Más arriba de Vendejo se encuentra el pueblo de
Caloca, la cima de Liébana ya que se encuentra a
1.108 metros de altitud. La historia de éste bello pueblo
lebaniego está ligada a la iglesia románica de la Asunción,
situada en una loma que protege el pueblo por el oeste, en el
collado de Andilejas. El primer documento escrito es
del año 1353, cuando en el Libro Becerro de las
Behetrías se dice que es lugar de don Tello.
En Caloca recuerdan como al concluir la temporada de la
hierba y llegado el otoño se comenzaban a construir utensilios
y aperos de labranza con el fin de transportarlos con el carro
en largos y duros viajes a los pueblos de Castilla y
poder intercambiarlos, principalmente por trigo, que era
producto escaso y uno de los más preciados.
En el interior del pueblo de Caloca hay una ermita bajo
la advocación de la Inmaculada, con cubierta de madera
excepto la capilla mayor que tiene bóveda de crucería de ocho
plementos. En Caloca recuerdan oír hablar a los
ancianos de la "nevaona", una impresionante nevada que
cayó en el año 1888 y que en muchos puntos del pueblo hizo que
la nieve superase los tres metros de altura. Hay en el pueblo
una magnífica casa con portalada, antigua casa rectoral y en
una inscripción en la fachada que dice: "Esta casa hizo
Miguel López de Lamadrid, cura de éste
lugar. Año de 1628". Un escudo en la fachada con las armas de
Lamadrid y dos, en un corredor de la parte posterior de
dicha vivienda, con las armas de Verdeja y Cuevas, nos
hablan de un pasado de hidalguía.
Regresamos a la carretera general que conduce al puerto de
Piedras Luengas para conocer la historia de
Avellanedo. Aunque la primera noticia referente al pueblo
es del siglo XIV, lo cierto es que la iglesia parroquial bajo
la advocación de Santa Eulalia se cita en
documento del Cartulario de Santo Toribio.
Es del año 831 y nos cita iglesias y heredades del antiguo
valle de Valdeprado, por lo cual parece muy posible que
se refiera a la iglesia que se encuentra sobre un altozano,
donde han aparecido sepulturas medievales. La iglesia actual
se encuentra al sur del pueblo, rodeada de arbolado, donde
proliferan los nogales. Tiene una sola nave con capilla mayor
más estrecha. En las esquinas hay contrafuertes y toscos
canecillos que soportan el alero del tejado. A sus pies se
levanta una esbelta espadaña, compuesta por cinco cuerpos, con
tres vanos y dos campanas. Es de estilo románico y de gran
antigüedad, posiblemente del siglo X. La entrada a la iglesia
se encuentra en el norte y es de tosco estilo románico,
rodeadas sus dovelas con guardapolvos, lo mismo que los vanos
del campanario.
Más arriba de Avellanedo, encontramos el pueblo de
Cueva. Cerca del río Bullón y en las
proximidades de Cueva, se encontraba el pueblo de
Cariezo, ya desaparecido, que se cita en el año 1231 y la
iglesia de San Vitores, donde en su cementerio
se enterraba a los vecinos de Valdeprado, Cariezo
y Cueva. En Cariezo han aparecido restos de
sepulturas de lanchas.
El primer documento donde se cita a Cueva es del año
1498 y se trata de la donación de un solar. Cueva se
encuentra situado en la base del monte de haya de La
Hoyona, presidido por la Peña Brez, a 807
metros de altitud. La iglesia parroquial, bajo la advocación
de San Esteban, está construida sobre las ruinas
de una antigua ermita, citada en 1571. Cerca de la iglesia se
halla, en la pared de una casa, una piedra tallada en forma de
sierra o diente de león, de estilo románico, que pudo ser
traída de las ruinas de la antigua iglesia de San
Vitores.
El último pueblo antes de llegar al puerto de Piedras
Luengas es Valdeprado. El dato más fiable sobre
la noticia de una población en el pueblo de Valdeprado
lo tenemos en el Libro Becerro de las
Behetrías, del año 1353, cuando se cita a Santa
María de Valdeprado y se dice que es de don
Tello. Los vecinos recuerdan los largos viajes que
realizaban con los carros a las poblaciones de la vecina
Palencia, donde llevaban ruedas y barandillas, albarcas y
escarpines, para regresar cargados de patatas, vino y harina.
Las localidades castellanas de Cervera, Aguilar
y Mave eran las más visitados.
En Valdeprado contemplamos todavía la arquitectura
popular lebaniega, desde las impresionantes casonas con
grandes portaladas, viejos corredores y escaleras de piedra,
pasando por los hornos para cocer el pan, o el hórreo, que se
encuentra en La Fuentuca, junto a la fuente, e incluso
una casona con dos escudos de las armas de Salceda y
Torre, cerca de la iglesia. Ésta tiene planta de cruz
latina y fue construida en el año 1797. Hubo otra iglesia más
antigua que estuvo situada entre la actual taberna, la
carretera y la vieja escuela, junto al camino que conduce a
Cueva.
Finalmente, después de pasar junto a la Venta Pepín,
llegamos al puerto de Piedras Luengas para
contemplar desde su mirador de madera la belleza del valle de
Liébana y del macizo de los Picos de Europa.
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Datos Generales
Habitantes 410
Km² Superficie 70
Km a Santander 130
Municipio de montaña, situado en la comarca de Liébana,
en un área de montaña regada por el río Bullón.
La
mayoría de las localidades que integran esta zona
meridional de Liébana aparecen en documentos
escritos a partir del año 1000. Sus tierras formaron parte
del dominio señorial del conde Don Tello,
que las recibió de su padre Alfonso XI, para
pasar más tarde por vía directa a Doña Leonor
de la Vega y de ésta a su hijo, el marqués de
Santillana.
Pesaguero es un municipio rico en manifestaciones
arquitectónicas de valor histórico, tanto desde el punto
de vista religioso como desde el civil. Variedad de
iglesias rústicas aparecen por todo su territorio, como la
de Lomeña, que encierra una interesante pila
bautismal del año 1200.

En Avellanedo y Valdeprado se conservan dos
de los pocos hórreos que aún existen en Cantabria.
Es
un valle de gran belleza paisajística. Caloca es el
tercer pueblo más alto de Cantabria (1.108 metros)
y posee una interesante iglesia románica, fechada en el
siglo XIII. Se trata de un templo pequeño, con puerta con
arquivoltas y capitales decorados, y espadaña. Es el
monumento de mayor valor patrimonial del municipio.
LOCALIDADES DEL MUNICIPIO
PESAGUERO
Habitantes: 45
Distancia a Santander: 192 km
AVELLANEDO
Habitantes: 23
Distancia a Pesaguero: 1 km
BARREDA
Habitantes: 42
Distancia a Pesaguero: 2 km
CALOCA
Habitantes: 64
Distancia a Pesaguero: 6 km
CUEVA
Habitantes: 33
Distancia a Pesaguero: 4 km
OBARGO
Habitantes: 17
Distancia a Pesaguero: 2 km
LERONES
Habitantes: 47
Distancia a Pesaguero: 3 km
LOMEÑA
Habitantes: 45
Distancia a Pesaguero: 3 km
VALDEPRADO
Habitantes: 57
Distancia a Pesaguero: 5 km
VENDEJO
Habitantes: 37
Distancia a Pesaguero: 2 km |
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¿Qué Visitar?
Monumentos
para más información ver en
monumentos
Museos
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Rutas
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Naturaleza
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naturales |
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Información Util
Ayuntamiento de Pesaguero
39572 Pesaguero
Cantabria - España
Telf: 942 73 50 83
La sede del ayuntamiento de Pesaguero se
encuentra en un edificio situado en la población
del mismo nombre.
Escudo y Bandera
El ayuntamiento de Pesaguero cuenta desde
el año 1997 con escudo heráldico y bandera
municipal, mediante un decreto aprobado el 6 de
marzo de dicho año, en el Boletín
Oficial de Cantabria.
La bandera del ayuntamiento es de forma
rectangular bicolor, compuesta por dos franjas
verticales de igual anchura, una blanca junto al
mástil y otra roja. La altura de la bandera es de
dos tercios de la anchura total. Se han trasladado
a la bandera los colores de los campos del escudo:
el blanco es la plata del primer cuartel y el rojo
es el gules del segundo cuartel.
El escudo heráldico es un escudo partido con un
primer cuartel en campo de plata, una haya de
sinople, y un segundo cuartel, en campo de gules,
con un oso rampante de oro. Está timbrado con la
Corona Real Española.
La explicación del escudo es la siguiente: En el
primer cuartel se representa una de las
características más peculiares del montañoso
municipio de Pesaguero: los hayedos que
cubren sus laderas en grandes manchas boscosas. Es
un símbolo de identidad del Ayuntamiento.
En el segundo cuartel está el oso, porque los
bosques y los montes del término municipal de
Pesaguero son unos de los pocos y por lo tanto
privilegiados lugares no solo de España,
sino de toda la Unión Europea- en
los que aún podemos observar al oso pardo en
estado salvaje. Este plantígrado, todavía presente
en la tradición oral de los pueblos de nuestra
Cordillera Cantábrica, ha visto
reducido su hábitat a unos pocos enclaves, uno de
los cuales se encuentra en este municipio.
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Interes natural
-
Cordillera Cántabrica
Una de las principales alineaciones
montañosas de la Península Ibérica,
especialmente relevante por su
extraordinaria influencia climática. Se
estructura en dirección Este - Oeste,
ganando altura progresivamente desde
Vizcaya, y alcanzando después una
altitud regular que ya mantiene hasta los
Ancares, en la provincia de Lugo.
El sector cántabro de la Cordillera
va desde el Zalama (1.341 m.) en el
Valle de Soba, hasta el
Alto la Triguera (1.916 m.), en
el Valle de Liébana. Las
cumbres más destacadas son Castro
Valnera (1.707 m.), Coteru la
Brena (1.500 m.), Midiajo Frío
(1.328 m.), Ropero (1.491 m.),
Tresmares (2.175 m.), Peña
Labra (2.018 m.), Bistruey (2.001
m.), Peña Prieta (2.536 m.) y
Coriscao (2.234 m.), además de los
Picos de Europa. Los collados son
también numerosos, y el más accesible y
frecuentado de todos es el paso de
Reinosa (850 m.) situado entre los
valles del Ebro y Besaya.
-
Castaño de Laparte
Árbol singular situado en una ladera
poblada por numerosos castaños de gran
tamaño, encima del pueblo de Laparte
(Pesaguero), destacando sobre los
demás por sus excepcionales dimensiones,
siendo junto a la Narezona de
Ojedo, los árboles de mayor grosor de
los existentes en Cantabria.
-
Collado de la Cruz de
Cabezuela
Puerto de montaña de 1.153 m. de
altitud, por el que pasa la carretera que
une Polaciones y Liébana.
Situado entre las localidades de Salceda
(Polaciones) y Valdeprado (Pesaguero),
destaca especialmente por la belleza de los
parajes que recorre y por sus buenas vistas,
contando con tres miradores que tienen en
común sus buenas panorámicas sobre
Liébana y los Picos de Europa.
-
Valdeprado

Valle de la comarca de Liébana
recorrido por el río Buyón
hasta su afluencia al Deva en
Ojedo. Se corresponde con los actuales
municipios de Pesaguero y Cabezón
de Liébana, y su nombre es el del
viejo valle anterior al establecimiento de
los municipios constitucionales en el siglo
XIX, momento en que se escindió en dos.
-
Valle de Liébana

Comarca natural situada en el extremo
occidental de la región, encerrada entre los
Picos de Europa, Peña
Sagra y la Cordillera
Cantábrica. La salida natural del valle
hacia la costa es el angosto Desfiladero
de la Hermida, surcado por el río
Deva, que desciende de los Picos
de Europa y recoge las aguas de toda
la comarca. El gran aislamiento determinado
por la geografía confiere al Valle de
Liébana unas especiales
características naturales, destacando su
microclima mediterráneo, bastante más seco
que el clima propio del resto de
Cantabria. Por esa razón Liébana
tiene una variedad vegetal excepcional,
conviviendo los típicos bosques atlánticos
(hayedos, robledales y abedulares) con
encinares y alcornocales mediterráneos,
siendo de destacar el magnífico estado de
conservación y la gran extensión que tienen
las masas forestales de Liébana, sin
parangón en otras zonas de la Cordillera.
La comarca se compartimenta en cuatro valles
naturales e históricos: Valdebaró,
Valle de Cereceda, Valdeprado
y Valle de Cillorigo; en la
unión de ellos se ubica la villa de Potes,
indiscutible capital comarcal y conjunto
histórico-artístico de gran belleza. El
Parque Nacional de los Picos
de Europa, el teleférico de Fuente
Dé y los diversos monumentos de la
comarca (monasterio de Santo
Toribio, iglesia mozárabe de Lebeña,
iglesia románica de Piasca, etc¿),
así como los magníficos conjuntos de
arquitectura popular que son casi todos los
pueblos lebaniegos, hacen del Valle
de Liébana un lugar del máximo
interés turístico que es posible disfrutar
durante todo el año, sin faltar una completa
oferta de hostelería y de servicios.
-
Peña Bistruey
Cumbre de la Cordillera
Cantábrica de 2.001 m. de altitud. Su
ascenso puede realizarse desde Cucayo,
barrio de Dobres.
-
Mirador del Jabalí
Mirador situado en la carretera que une
Liébana con el Valle de
Polaciones, en las inmediaciones del
Collado de la Cruz de
Cabezuela, a unos 1.100 metros de
altitud. Domina toda la cabecera del valle
de Valdeprado, presidida por la
inconfundible silueta de Peña
Labra (2.018 m.), con el telón de fondo
de los Picos de Europa.
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Mirador de
Piedrasluengas
Mirador situado en el alto del Puerto
de Piedrasluengas (1.354 m.), al pie
de Peña Labra (2.018), en la
cabecera del valle de Valdeprado,
cubierta por inmensos hayedos. La panorámica
está cerrada al oeste por los majestuosos
macizos de los Picos de Europa.
-
Mirador del Zorro
También conocido como Mirador del km. 3,
está situado en la carretera que une
Liébana con el Valle de
Polaciones, a unos 1.100 metros de
altitud. Desde allí se domina la cabecera de
valle de Valdeprado, presidida por la
silueta inconfundible de Peña
Labra (2.018 m.), con el telón de fondo
de los Picos de Europa.
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Río Vendejo
Afluente del río Buyón y
subafluente del Deva.
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Río Buyon
Afluente del río Deva.
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Lote Calejo y Linares
Lote de caza mayor de la Reserva
Nacional de Saja.
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Lote Cotera Oria
Lote de caza mayor de la Reserva
Nacional de Saja.
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Lote Cuesta Bernizo
Lote de caza mayor de la Reserva
Nacional de Saja.
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Lote La Hoyona
Lote de caza mayor de la Reserva
Nacional de Saja.
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Lote Margaperas
Lote de caza mayor de la Reserva
Nacional de Saja.
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Lote Pámanes y Hornedo
Lote de caza mayor de la Reserva
Nacional de Saja.
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Fiestas
CALENDARIO DE FIESTAS
Febrero
Día 2.- San Pedro D. - Pesaguero
Julio
Día 16.- Nuestra Señora del Carmen -
Barreda, Dos Amantes y
Obargo
Día 25.- Santiago Apóstol - Lerones
y Caloca
Agosto
Día 3.- San Esteban - Cueva
Día 15.- Nuestra Señora - Valdeprado,
Caloca
Día 16.- San Roque -Vendejo
Día 29.- San Juan Degollado - Lomeña
Noviembre
Día 22.- Santa Cecilia - Obargo
Diciembre
Día 10 - Santa Eulalia - Avellanedo |
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